
Dan trámite a los proyectos criticados por el empresariado
Luego del retiro empresarial del diálogo con el gobierno, Jorge Bruni -ministro interino de Trabajo- presentará hoy en el Consejo de Ministros dos iniciativas cuestionadas por el sector empleador: el proyecto de ley que modifica la ley de tercerizaciones y el proyecto que regulará el sistema de relaciones laborales.
Esta segunda iniciativa, prioridad de la cartera para 2007, sienta nuevas bases para la negociación colectiva: articula la negociación del salario mínimo con los consejos de salarios por rama y la negociación por empresa. Es interés del gobierno que a partir de 2008 conviva la negociación por sector con la negociación bilateral en cada empresa.
La ley también regulará los conflictos y ocupaciones, tomando como base un decreto vigente desde 2006. Además, habrá una ley de negociación para el sector público, que regulará la negociación entre sindicatos del Estado y gobierno.
La conflictiva relación entre el Ministerio de Trabajo y las cámaras empresariales tuvo el viernes un nuevo episodio, cuando un grupo de 22 cámaras decidió dejar de participar en la negociación de la legislación laboral. Seguirán asistiendo a comisiones del Compromiso Nacional y también a los Consejos de Salarios.
Así, las dos leyes mencionadas serán analizadas ahora por Jurídica de Presidencia y, una vez que tengan el visto bueno, entrarán al Parlamento.
Varias veces por mes Bruni escribe notas de opinión y, en un escrito dado a conocer ayer, se refiere a la postura patronal: habla de "sorprendente retiro del diálogo" del sector empresarial luego de diez meses de negociaciones, "durante los cuales se recogieron gran parte de sus críticas a la ley vigente (de tercerizaciones)". "Y no es que hayamos redoblado la apuesta, profundizando discrepancias como se afirma. Todo lo contrario", asegura.
Pero Bruni dice tener "optimismo" para la recomposición del diálogo con los empleadores y agrega: "Si bien se ha roto el ámbito negociador, cabe expresar que el clima de respeto y confianza no ha estado ausente". En tanto, el sindicalista Juan Castillo dijo ayer a radio El Espectador que -cada vez que está en contra de algo- el empresariado se retira: "Siempre pretende ser el dueño de la pelota y se la lleva para la casa. Nosotros no compartimos eso".
HISTÓRICO. Después de dos años de negociación, el Ministerio de Trabajo envió la semana pasada al Parlamento el proyecto de ley que limita la jornada laboral en el campo a ocho horas diarias y 48 horas semanales, con algunas excepciones. La negociación terminó con el rechazo patronal y el visto bueno sindical. La propuesta tuvo modificaciones de última hora para intentar contemplar la posición empresarial, pero las cámaras no están satisfechas.
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