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jueves, 26 de febrero de 2009

Cepal: Uruguay presenta dificultades con pobreza





Uruguay presenta este año dificultades para reducir la pobreza y mejorar los niveles educativos de la población, según un informe difundido hoy por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
A finales de 2008 Uruguay mostró un cumplimiento adecuado de las Metas del Milenio de las Naciones Unidas, sin embargo ahora tiene dificultades para cumplirlas, destacó el estudio del organismo "Programas sociales y transferencias de ingresos en Uruguay: los beneficios no contributivos y las alternativas para su extensión". La Cepal analizó los programas sociales y de transferencia de ingresos implantados en esa nación sudamericana desde inicios de la década de 2000, a través de los cuales se buscaba identificar a los grupos de población no cubiertos por el Plan de Equidad Social implementado en 2008. Este plan incorporó un conjunto de políticas permanentes, cuya finalidad era funcionar como sostén de recursos para los hogares con menores ingresos a través de transferencias de origen no contributivo. En lo particular se valoró el impacto de la ampliación de la Tarjeta Alimentaria, un mecanismo de transferencias monetarias que se utiliza como herramienta para brindar flexibilidad al sistema de protección social, la cual permite ajustar la cobertura y los montos transferidos en plazos reducidos. Según la Cepal, "Uruguay enfrenta el desafío de avanzar en términos de ampliar la cobertura y mejorar la calidad del sistema de transferencias diseñado como dispositivo específico para reducir la exposición a la privación de los hogares en situación vulnerable". Dice el informe que se ha presentado un impacto moderado sobre la pobreza y han disminuido significativamente la indigencia, sin embargo en ausencia de intervenciones más vigorosas, las metas nacionales educativas y de pobreza difícilmente podrán cumplirse.
Últimas Noticias, 26 de febrero

viernes, 5 de diciembre de 2008

Médicos no registran 70% de casos de violencia doméstica


Siete de cada diez médicos no aplican el formulario de violencia doméstica a las pacientes que acuden a la consulta. El 50% de los profesionales afirman que no hay disponibilidad de los cuestionarios, mientras que cuatro de cada diez no lo conoce.
En general, el estudio arrojó que hay un bajo conocimiento de parte de los profesionales que trabajan en salud sobre la normativa vigente. Sobre el decreto 494 de noviembre de 2006, que obliga a los profesionales a aplicar un formulario sobre violencia doméstica se observó que siete de cada diez profesionales no completan el formulario.El 50% manifiesta que los cuestionarios no están a su disponibilidad, mientras que el 40% desconoce su existencia. A su vez, un 34% refirió que el tiempo de la consulta es escaso para completarlo como se debe. Al indagar sobre la aplicación de la hoja de tamizaje implementada por el Ministerio de Salud Pública, sólo 24% de las mujeres refirió que le realizaron preguntas sobre situaciones de violencia que pudieran haberle ocurrido. Durante algunas entrevistas en profundidad con las direcciones de los centros Mysu pudo concluir que hay cierta resistencia del personal de salud de registrar este tipo de situaciones. Las autoridades de las unidades ejecutoras reconocieron que es un tema complejo y que además existen otras barreras como la necesidad de generar un vínculo de confianza con la paciente para poder abordar las preguntas que se proponen en el formulario. Asimismo, la falta de capacidad de respuesta percibida por los propios profesionales en los casos de detección de violencia también inhibe la sistematización de su aplicación. Además en la investigación se observó una baja adhesión en la aplicación del formulario y en general una política institucional débil en cuanto a pautas claras de aplicación y control.Con respecto a la política institucional en caso de detección de violencia doméstica tampoco se observaron en la mayoría de los casos líneas claras establecidas, quedando el abordaje a criterio del médico. También se señaló que es frecuente que las mujeres no permitan a los profesionales de la salud intervenir en las situaciones de violencia detectadas. Los datos fueron arrojados por una encuesta realizada por Mujer y Salud en el Uruguay (Mysu) que abarcó a una muestra 1.325 mujeres usuarias del sistema sanitario y a 211 profesionales, de los cuales el 49% eran ginecólogos, el 41% parteras y el 10% residentes. La encuesta se realizó en los departamentos de Artigas, Maldonado, San José, Canelones y Montevideo.
Últimas Noticias, 5 de diciembre

viernes, 7 de noviembre de 2008

Los más pobres comen la mitad de carne que una década atrás


Alimentación. Al consumo de calcio recomendado sólo llegan familias de mayores ingresos y al de hierro a partir del nivel medio El 20% más rico compra el doble que el 20% más pobre Aumentó la compra de pollo, según el estudio En Montevideo $ 76 por día y en el interior $ 57
La cantidad y variedad de alimentos y bebidas que compran los hogares está determinada por el ingreso. En 10 años bajó 25% el consumo de frutas y verduras, 30% el de leche y el de carne se redujo a la mitad en las familias más pobres.
Los hogares más pobres no disponen de las calorías necesarias. Al consumo de calcio recomendado sólo llegan los hogares de mayores ingresos y al de hierro a partir de nivel medio. Sí se llega a lo aconsejado de vitamina C, independientemente del nivel socioeconómico.
Esas son algunas de las conclusiones del estudio Los alimentos y bebidas en los hogares de la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos 2005-2006 difundida esta semana por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que relevó durante una semana el gasto y cantidades de alimentos comprados o transferidos a 7.043 hogares representativos de todo el país.
El estudio identificó un patrón de consumo con variedad de alimentos, aspecto que constituye un factor de protección a la salud. "Sin embargo, se observó una disminución tanto en el gasto como en las cantidades adquiridas de alimentos y bebidas al comparar los resultados con los observados diez años atrás. Esta reducción es especialmente preocupante dentro de los hogares más pobres", señaló el informe.
Los hogares de mayores ingresos seleccionan carnes más magras, consumen frutas y verduras acordes a lo recomendado, lácteos en cantidad suficiente y pescado en niveles aceptables, pero su dieta tiene grasas y colesterol en exceso.
En el otro extremo, los alimentos y bebidas que compran los hogares más pobres "no alcanzan a satisfacer el requerimiento de energía; las frutas y verduras disponibles son escasas y muy por debajo de la cantidad recomendada; los lácteos son insuficientes y el pescado prácticamente no se consume. La dieta de éstos hogares tiene cantidades aceptables de grasa y colesterol pero es deficitaria en energía y en nutrientes esenciales como hierro y calcio", concluyó el estudio.
Por ejemplo, en los hogares de mayor ingreso cada persona consume 233 gramos por día de fruta. En los más pobres comen 30 gramos. Lo mismo sucede con las verduras (213 a 61 gramos respectivamente).
Además, las familias urbanas de mayor poder adquisitivo compran tres veces más carne y embutidos que las de menores ingresos. En cuanto a los lácteos, se consume en promedio una porción y media cuando lo aconsejable es entre dos y tres diarias para reducir el riesgo de osteoporosis. Los más ricos consumen más del doble que los de menores ingresos.
Dinero. En los últimos 10 años bajó el gasto en alimentos, de $ 78 por día en Montevideo en 1994 a $ 61 en 2006 (ambas cifras en $ de mayo de 2006).
El gasto promedio en alimentos y bebidas por hogar urbano era de $ 4.060 en mayo de 2006, que corresponden a $ 4.887 de octubre de 2008 ajustados por la variación del Índice de Precios al Consumo de ese período (20,37%).
Esa cifra es el 23% del presupuesto de los hogares, proporción que varía del 12% en las familias más ricas al 34% en los más pobres.
En promedio, los hogares urbanos gastaban hace dos años $ 55 ($ 66 ajustados a 2008) por persona y por día en alimentos y bebidas. La mayor proporción de ese dinero se destina a la compra de carnes, embutidos y huevos (ver infografía).
El 20% de los hogares de mayores ingresos gasta cuatro veces más en alimentos y bebidas ($ 99 en 2006, correspondientes a 119 en 2008) que el 20% de las familias de menores ingresos ($ 26 de 2006, $ 31 de 2008).
"El 20% de hogares de mayores ingresos adquiere más del doble de alimentos y bebidas que el 20% más pobre", señaló el estudio INE.
En promedio, diariamente se adquieren 1.638 gramos por persona, que aportan 2.432 calorías, cifra que supera en 14% las necesidades de energía que son de 2.125 calorías.
Sin embargo, en los hogares más pobres las calorías aportadas por la comida que adquieren (1.796) no alcanzan para cubrir las necesidades de energía ni de nutrientes esenciales como el calcio y el hierro.
Además, la principal fuente de alimentación en los hogares urbanos son los panificados (20% de las calorías) y los cereales (16%), seguidos por las carnes y embutidos (11%) y aceites y grasas (11%).
Dieta con más grasas de las recomendadas
Los alimentos adquiridos por los hogares contienen una elevada cantidad de grasas, particularmente de saturadas, que sobrepasan los límites máximos compatibles con un adecuado nivel de salud, indicó el INE.
"Las grasas representan un 34% de las calorías, cuando no es deseable que superen el 30%. Una elevada porción de éstas (40%) son de origen animal. Esto determina que la cantidad de ácidos grasos saturados (12% de la energía del total) y de colesterol (337 mg.) estén por encima de lo recomendado", señaló el informe.
Este tipo de dietas, con grasas saturadas, trans y colesterol están asociadas a un mayor riesgo de tener enfermedades coronarias. Además, la dieta observada en el estudio contiene cantidades excesivas de ácidos grasos Omega 6 y una relación elevada entre Omega 6 y Omega 3 "que está asociado con enfermedades cardiovasculares" y cáncer.
A esos factores, se suman la escasa cantidad que se adquiere de frutas, verduras y pescado, alimentos que previenen la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. En cuanto al pescado, se consume un tercio de lo recomendado (ver tabla de metas nutricionales)
Bajó el consumo de frutas y leche
El gasto y el consumo de carne y derivados disminuyó en la última medición de 2005-2006 respecto a 1994-1995. Se pasó de comprar 211 gramos en Montevideo a 200 gramos y de 189 gramos a 142 gramos en el interior.
La caída fue en todos los cortes pero especialmente en cuadril, colita y costillas, y también bajó el consumo de carne picada.
El pollo es la única carne que mostró un aumento de consumo, tanto en Montevideo como en el interior (de 19 a 25 gramos y de 16 a 24 gramos respectivamente).
Además, bajó la compra de verduras, tubérculos y frutas en los hogares. La adquisición de leche, en tanto, también disminuyó. "Los hogares más pobres son los que consumen menor cantidad de leche y derivados a pesar de ser los hogares donde viven más niños", destacó el INE. Algo similar ocurre con el pan y cereales: "Una vez más los hogares pobres son los más afectados. Disponen de la mitad de pan y cereales que hace 10 años".
Se gasta un tercio más en la capital
Los hogares urbanos consumen más alimentos (46) que quienes viven en el medio rural (29). "Una amplia variedad de alimentos disponibles en el hogar normalmente se acompaña de una mayor variedad de nutrientes esenciales. Esto reduce la probabilidad de carencias específicas de vitaminas y de micronutrientes", señala el informe del INE.
En Montevideo los hogares destinaban en 2006 $ 63 a alimentos y bebidas por persona y por día (equivalentes a $ 76 de 2008). Ello es un tercio mayor que el gasto en los hogares de las localidades grandes del interior ($ 48 de 2006; $ 57 de 2008) y casi 45% más que en los pequeños pueblos ($ 44 de 2006; $ 53 de 2008).
En el interior se consumen más panificados, cereales, papas y azúcar que en Montevideo, similares cantidades de carne y la mitad de pescado.
El País Digital, 7 de noviembre

sábado, 27 de septiembre de 2008

Delincuencia: el 36% aceptaría un golpe de Estado como solución



Ciudadanos y democracia. Se presentó el Barómetro de las Américas Fuerte demanda de seguridad La mitad de los uruguayos acepta que se violente la ley para capturar un delincuente Las remesas del exterior subieron 86% en cinco años
Uruguay es el tercero entre 22 países de las Américas en apoyo a la democracia. Pero hay fuertes expresiones de que muchos prefieren hasta un golpe de Estado o la violación de la ley para garantizar la seguridad, según el Barómetro de las Américas.
La evaluación fue presentada ayer en Montevideo y señala que uno de cada tres uruguayos (36,3%) aceptaría un golpe de estado como solución a la violencia delictiva y que uno de cada dos uruguayos (49,8%) está dispuesto a tolerar algún grado de violación al ordenamiento jurídico para capturar delincuentes.
Aunque estas posturas son más acusadas en otros países de la región, surgen de la investigación "La cultura política de la democracia en Uruguay-Informe del Barómetro de las Américas 2008", realizada por la organización LAPOP (Proyecto de Opinión Pública de las Américas, en inglés), que fue presentada ayer por sus autoras, las politólogas María Fernanda Boidi (Universidad de Vanderbilt) y Rosario Queirolo (Universidad de Montevideo) y por el profesor de Ciencia Política y director del Proyecto de Opinión Pública de América Latina Mitchell Seligson de la Universidad de Vanderbilt de Nashville, Tennessee, Estados Unidos.
El Barómetro de las Américas de LAPOP evalúa desde 2004 las relaciones de los ciudadanos con las instituciones democráticas en Canadá, Estados Unidos y 20 país latinoamericanos a partir de encuestas a 36.000 ciudadanos.
En Uruguay la encuesta fue realizada por la consultora Cifra, González, Raga y Asociados en base a 1.500 entrevistas realizadas a mayores de edad entre mayo y junio de este año.
Que el 36,3% de los uruguayos asegure que justificaría un golpe de estado militar frente a una situación de "mucha delincuencia" ubica a Uruguay en el último puesto entre los 12 países consultados sobre este tema, en una lista encabezada por Honduras (64,5%) y seguida por México (64,1%) y Perú (57,2%).
Según explicó Boidi, en el caso de Uruguay esto se debe a que muchas personas "guardan la esperanza de que la represión por la que estos regímenes se han caracterizado en el pasado logre combatir radicalmente el flagelo de la criminalidad".
Justicia propia. En el mismo sentido, la investigación muestra que más de cuatro de cada diez uruguayos (43,7%) aprobaría que una persona mate a otra que ha violado a su hijo. Y el 42,5% afirma que si bien no aprobaría la acción "la entendería", frente al 13,8% que "no la aprobaría ni la entendería".
Boidi informó, además, que la percepción de inseguridad de los uruguayos es de 44,5%, cifra que convierte a Uruguay en el octavo país en percepción negativa de la seguridad en el continente. Uruguay se ubica debajo de Argentina (57,3%), Perú (51,6%), Chile (49,3%).
Además, seis de cada diez uruguayos (62,2%) creen que el nivel actual de delincuencia es una gran amenaza para el bienestar, mientras que el 26% cree que lo afecta "algo" y el 7,4% "poco".
Asimismo, el informe destaca que el país está dividido en partes casi iguales entre aquellos que confiarían "poco" o "nada" en que la Policía capturaría al culpable de un delito (49,7%) frente a los que, por el contrario, confían "algo" o "mucho" (50,3%).
Por su parte, la confianza en la eficiencia del sistema judicial es menor: 57,2% confían "poco" o "nada" en que la Justicia castigará al culpable, frente al 14,6% que confía "mucho".
CONFIANZA. La investigación también reveló que los uruguayos legitiman más a las elecciones (73,4 puntos) y los medios de comunicación (68,2) que al sistema judicial (54,9), el Parlamento (53,6) y las Fuerzas Armadas (54,4).
Queirolo destacó que lo que más llama la atención es que ninguna de las instituciones políticas que entran en el indicador (ver infografía) está entre las que reciben más confianza. A quienes les va peor es a los partidos políticos (41%). Por su parte la Policía y el presidente han mejorado en el último año los niveles de confianza. En el caso de la Policía pasó de 53,5% en 2007 a 54,9% en 2008 y el presidente de 41,2 a 59,1%.
Democracia. El informe destaca que Uruguay ocupa el tercer lugar en apoyo a la democracia , ya que el 85% de los ciudadanos está de acuerdo con que es la mejor forma de gobierno. Nuestro país se ubica después de Canadá (87,2%) y Argentina 86,9%. Chile se encuentra en 14 lugar con el 69,5% y Brasil con el 70,5%
La cifra
43,7% De los uruguayos aprobaría que una persona mate a otra que ha violado a su hijo. Mientras que el 42,5% sólo lo "entendería".
No denuncian delitos porque "no sirve"
La investigación reveló que el 22% de los uruguayos han sido víctimas de algún hecho delictivo en el último año.
Entre los afectados el 41,2% no denunció el hecho a las autoridades y el 53,3% dijo que fue porque "no sirve de nada". En tanto, el 21,5% no denunció porque el delito "no fue grave"; el 10,4% porque "no tenía pruebas"; y el 5,9% porque temió represalias.
Emigrará el 15% en los años próximos
En los últimos cinco años las remesas a Uruguay aumentaron un 86,1%. Según los datos aportados por el Informe del Barómetro de las Américas 2008, de US$ 72 millones en 2002 pasaron a US$ 134 el año pasado. Esto representa medio punto del Producto Interno Bruto.
Si bien el crecimiento es "impresionante" se espera que la cifra continúe aumentando. La investigación señala que es probable que "el 15% de los uruguayos emigren en el futuro", aseguró el economista de la Universidad de Montevideo, Fernando Borraz.
Destacó además que el 29% de los uruguayos que tienen entre 16 y 25 años tienen "propensión a emigrar", mientras que la cifra disminuye seis puntos porcentuales (23%) entre los que tienen 26 a 35 años y desciende al 17% entre los que tienen entre 36 y 45 años.
La investigación destaca también que casi cuatro de cada diez hogares (3,58%) reciben remesas. De ellos, casi la mitad (46%) lo hace una o más veces por mes; el 25% una vez cada tres meses; el 17% semestralmente y el 12% una vez al año.
En tanto, respecto al mecanismo de envío la investigación destaca que el 47% recibe el dinero a través de un giro bancario, el 49% por empresas de transferencias de dinero y el restante 4% por otras vías.
También detalla que el 84% del dinero se destina al consumo, el 6% al ahorro, el 4% a la educación y el 2% a vivienda.
El País Digital, 27 de setiembre

martes, 26 de agosto de 2008

Advierten por avance de los “nuevos pobres” en Uruguay



Un informe de Cepal advirtió que en América Latina faltan políticas públicas que eviten el empobrecimiento de la clase media y el surgimiento de los llamados "nuevos pobres".
Los estudios de la Cepal concluyen que la clase media en América Latina sigue siendo vulnerable ante las crisis económicas, desigualdad, precariedad laboral y los servicios públicos ineficientes. Se señala que "son necesarias políticas públicas para evitar que la clase media caiga en la llamada 'nueva pobreza'. Esto es, el empobrecimiento que afecta a grupos sociales cuya integración a los estratos socioeconómicos alejados de la pauperización parecía asegurada".En Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba, México y Uruguay, los sectores medios han vivido situaciones de empobrecimiento en los últimos años, al enfrentarse a crisis económicas, concentración de los ingresos, encarecimiento de los servicios privados, pérdida de calidad de los servicios públicos y precariedad laboral. El informe señala que "hay dos países donde el tema del empobrecimiento de los sectores medios ha suscitado más atención: Uruguay y Costa Rica". Agrega: "Uruguay ha mantenido un patrón de desigualdad mucho menor que el de la mayoría de los países de la región o que el promedio regional, aunque ya a fines de los ochenta se alertaba sobre la emergencia de nuevos pobres provenientes de las clases medias". Señala que más recientemente ha emergido la preocupación por las causas y consecuencias del aumento de la desigualdad. "Los procesos de empobrecimiento se vincularon al comportamiento del mercado de trabajo, en particular al aumento de las tasas de desempleo abierto y empleo informal, y a la reducción relativa del empleo público, que acortaba las diferencias salariales". Asimismo, sostiene que entre los dependientes de remuneraciones del trabajo crecieron las diferencias de ingreso entre hogares con jefes de diferente nivel educativo
Últimas Noticias, 26 de agosto

miércoles, 13 de agosto de 2008

Hay 7 veces más niños pobres que ancianos en esa condición



Evolución. En 2006 y 2007 la brecha que los separa se volvió a ensanchar
Este gobierno y el que lo suceda deberán redoblar los esfuerzos para reducir la brecha entre la cantidad de niños y adultos mayores pobres. El año pasado el porcentaje de niños pobres fue siete veces superior al de los ancianos en esa condición.
Durante los años 2007 y 2006 la relación entre niños y ancianos pobres aumentó respecto de la que se había verificado durante los tres años siguientes a la crisis de 2002.
Eso se produjo porque la baja en la pobreza de los adultos mayores de 65 años fue más pronunciada a la que se registró entre los niños de hasta seis años de edad.
Un trabajo del politólogo, sociólogo y técnico de las Nacionales Unidas, Gustavo de Armas, indicó que la reducción de esa brecha será un proceso lento que no sólo dependerá de las políticas sociales que puedan instrumentar los gobiernos, sino que estará íntimamente ligado a mejoras en la inserción internacional del país y también al mercado de empleo.
El trabajo "Gasto Público e Infancia en Uruguay" está incluido en un libro sobre políticas de población que será presentado el próximo día martes 19 de agosto.
En el documento -que expresa la opinión personal del autor- se estudió la evolución de la pobreza en el país en las últimas décadas y la relación entre la cantidad de niños y de ancianos en esa situación.
La serie empieza en 1986, año en el que el ratio entre el porcentaje de niños de 0 a 5 años y ancianos pobres era de 1,94. La brecha se fue agrandando en los años siguientes aunque en niveles parecidos a los de países con características similares a las de Uruguay.
evolución. "Hasta la entrada en vigencia de la reforma (constitucional) de 1989 Uruguay presentaba un ratio entre los porcentajes de pobreza correspondientes a los niños más pequeños y los adultos mayores que no difería demasiado de la observada entre otros países similares de la región", indicó en el reporte.
La reforma de la seguridad social de 1989 ajustó la evolución de las pasividades a la del Índice Medio de Salarios.
"Es a partir de ese momento, durante la década pasada, que a pesar de la reducción de la pobreza infantil la ratio aumentó considerablemente por la simple razón de que el descenso de la pobreza entre los adultos mayores fue muy pronunciado", explicó De Armas.
En 1997 la ratio llegó a 8,75 cuando en países como Brasil, Chile y Argentina era de entre 2,6 y 3,2. En los países europeos el promedio simple del ratio era de 1,1.
A pesar de las oscilaciones que se pudieron dar en los últimos años esa "foto" muestra que la inequidad estructural de la pobreza de Uruguay respecto a otros países se mantendría, dijo De Armas a El País.
El punto más alto en la brecha se dio en 2001 cuando el porcentaje de niños pobres era casi 10 veces mayor al de los ancianos en esa condición.
Luego se produce una caída -debido a la baja en las jubilaciones generada por el desplome de los salarios- llegando a un ratio de 5,29 en 2004.
Durante los años 2005 y 2006 la relación fue de 6,62 y 6,67 respectivamente a pesar que se produjo un aumento en el gasto público social enfocado en la infancia.
"Sin perjuicio de reconocer el rumbo acertado de las reformas y políticas que en el área social ha introducido el actual gobierno, queda claro que la brecha entre generaciones al acceso de bienestar social no ha sido significativamente reducida", expresó el sociólogo.
Según De Armas, en el actual gobierno habrá una suba "levemente mayor" al 1% del Producto Interno Bruto en el Gasto Público Social a la Infancia (GPSI).
De Armas dijo que "hasta hace muy poco" Uruguay se comportaba con los adultos mayores "cual régimen de bienestar europeo" mientras trataba a sus generaciones más jóvenes "como un típico Estado latinoamericano".
De Armas destacó la suba en el GPSI realizado por el actual gobierno que sería equivalente en cinco años al 5% del PIB.
Hasta el inicio del Panes, de la ampliación del sistema de asignaciones familiares y del aumento en el gasto para la educación el gasto social "daba cuenta claramente de un sesgo pro adulto en un país en el que la pobreza afecta principalmente a niños y adolescentes", indicó el experto.
De Armas dijo a El País que a pesar del aumento en el gasto social en la infancia es probable que la brecha entre el porcentaje de niños y ancianos pobres no se reduzca "significativamente" en los próximos años.
Por un lado, porque la pobreza entre ancianos seguirá bajando y porque para dar un salto en la reducción del porcentaje de niños pobres debería darse un aumento del gasto social muy superior al previsto.
Alternativa. En su informe De Armas dijo que "el peor camino" que se podría recorrer -aunque parezca en principio el más rápido y simple- sería el de "quitarle a los viejos para darle a los niños".
"No se debe alentar la puja redistributiva entre generaciones para achicar la brecha pero sí de identificar claramente cuáles deben ser las prioridades a la hora de asignar el gasto público social y planificar las políticas".
"El desafío mayor de los uruguayos es elegir el camino más difícil: proteger a los niños sin desproteger a los mayores", indicó el especialista.
Alza de comida es nuevo riesgo
Más de 26 millones de personas en Latinoamérica y el Caribe podrían enfrentar una pobreza más profunda que la que viven actualmente si los precios de los alimentos siguen en niveles sin precedente, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Los gobiernos de la región deben gastar más en programas sociales y trabajar para aumentar la producción agrícola a fin de bajar los costos, dijo el BID.
De lo contrario, la gente más pobre de la región podría tener que disminuir su consumo de alimentos, alertó el organismo.
Los pobres gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos y el encarecimiento de éstos puede forzarlos a recortar sus comidas si no hay otra opción.
En todo el mundo, los precios de la comida se dispararon 68% desde comienzos de 2006 hasta marzo de este año, lo que desencadenó disturbios en Haití y protestas en Nicaragua. México, la segunda economía latinoamericana por tamaño, podría ver crecer el número de pobres en un tercio si los precios de los alimentos permanecen altos, dijo el BID.
Según el estudio del BID en 19 países, Haití, Nicaragua y Perú enfrentan el mayor riesgo de acentuar la pobreza. El BID aprobó US$ 500 millones en préstamos este año para que los países mejoren su producción agrícola y expandan los programas sociales para los pobres.
El País, 13 de agosto

jueves, 5 de junio de 2008

Legisladoras preocupadas por abuso



La bancada bicameral femenina mostró ayer su "preocupación" por las medidas que se toman en torno al abuso sexual infantil, y reclamaron que se agilice el tratamiento de leyes que crean soluciones a la problemática.

"Lamentablemente la ley de violencia doméstica no se ha aplicado para los niños y niñas y los adolescentes en los casos de violencia intrafamiliar de abuso y de maltrato", dijo la senador Margarita Percovich. "En el capítulo correspondiente del Código del Niño intentamos incorporar medidas cautelares, pero no fueron aceptadas en su momento", agregó.

Varias legisladoras comentaron que reciben directamente denuncias de abuso sexual infantil y adolescente, de los cuales se encargan personalmente de solucionar, llamando al juez competente, o la las autoridades policiales.

"Nos preocupa que en interrogatorios se dé la revictimización, la realización de varios peritajes que agregan un componente de angustia y más daño a los niños", apuntó Beatriz Argimón. También cursaron un pedido de entrevista con el Codicen para informarse de la incorporación de la educación sexual en los centros educativos.

Últimas Noticias, 5 de junio

viernes, 30 de mayo de 2008

Voluntarios contra frío y pobreza



Observa dialogó con dos brigadas de voluntarios que recorren Montevideo llevándole un plato caliente a las personas en situación de calle. "Estamos convencidos de nuestro granito de arena", dijo una joven a Observa

Cuatrocientos cincuenta montevideanos duermen con el cielo como techo y con hojas amarillas como colchón. Imposible soñar con los angelitos cuando, además, se cena un plato de nada. Las personas que viven permanentemente en situación de calle no van a los refugios; entonces, los voluntarios deben ir hacia ellos. Así lo hacen Andrea Rodríguez y los miembros de la Brigada Caldo, un grupo de alumnos y ex alumnos del colegio Santa Teresa que encontraron una mejor respuesta que encogerse de hombros ante la realidad. También lo hacen René Arellano y allegados a la Cruz Roja que, aunque Meteorología pronostique -3°C salen de todas formas.

"Estamos convencidos de nuestro granito de arena", declaró Rodríguez a Observa. Alrededor de 10 chicos salen cada martes y jueves de 21:30 hasta la 1, entre mayo y setiembre, a recorrer el barrio para darles a la personas en situación de calle algo calentito para llevarse a la panza.

Si bien habló una joven, las apariencias engañan. La Brigada Caldo está compuesta por veteranos del voluntariado. Desde 2002 mantienen la campaña que se repite cada invierno y ayudan entre 70 y 100 personas todas las noches. "Llevamos caldo, guiso de arroz, pan y mandarinas", dijo, pero rápidamente se retractó. Para las primeras salidas de este año todavía no han podido contar con la pieza de pan en el menú, porque ninguna panadería les ha enviado una donación. "Pedimos lo que les sobre", rogó Rodríguez.

Mejor suerte tuvieron con una verdulería por lo que la sopa va bien polenteada, pero necesitan otros ingredientes como arroz, lentejas, arvejas, caldos, aceite y salsa de tomate. "¿Qué es donar un aceite una vez al mes? Quizás es lo que gastás en el quiosco en golosinas", comparó, esperando que la inflación no haya vuelto al uruguayo más amarrete.

Por su parte, la Cruz Roja comenzará, en breve, la larga travesía que hace por la ciudad hasta las heladas 4 de la mañana. Desde el Puente Carrasco hasta el Cerro, la ambulancia y los voluntarios visitan, uno por uno, a los que requieren su ayuda. "Les ofrecemos cocoa y pan con dulce", habló Arellano sobre la cena. Sus salidas se producen tres o cuatro días a la semana hasta que la primavera destierre al frío.

Al igual que Rodríguez, Arellano también hizo el pedido: "Necesitamos donación de leche en polvo".

Reacciones

De las personas sin techo se dicen muchas cosas. Que son sucios, borrachos, drogadictos, que están locos. A estos voluntarios les preocupa solo dos cosas: que estén afuera y que estén solos. "La gente de la calle tiene valores", apuntó Arellano con autoridad.

Rodríguez relató que ha tenido mil y una experiencias y que, en muchas de ellas, ha completado la jornada conmovida. "Un cuidacoches de la esquina de la Facultad de Psicología nos bendijo. Hay gente a la que la da vergüenza, otros te dicen '¡otra vez guiso!' y hay gente que se pone a llorar y te agradecen", manifestó.

Arellano también tuvo historias para contar. Recordó que una vez, en Plaza España, un niño salió corriendo detrás del grupo para que fueran a buscar a su papá -alojado a la intemperie de otro rincón de Montevideo- para que también pudiera cenar. Y otra vez, contra un paredón del Cementerio de Buceo, una familia no quiso recibir más alimentos esa noche, puesto que ya les alcanzaba para el guiso y otras familias también merecían irse a dormir tras haber hecho buen provecho.


Por donaciones

Brigada Caldo: 099 992 047
Cruz Roja: 099 294 033


Observa, 30 de mayo

jueves, 8 de mayo de 2008

Planchas, rollingas y riders: contexto nacional "aumenta la fragmentación"



Estudio. Una investigación de estudiantes de Sociología describe a las subculturas urbanas

Jóvenes planchas, riders o motoqueros, electrónicos, tuners, rollingas, artesanos urbanos y veganos conviven en nuestra sociedad. Cada subcultura se diferencia de la otra y se opone a la existencia de una "matiz cultural dominante", sin dejar de pertenecer a un sistema integrado.
Protagonistas. Los planchas son una cultura nacional y "prácticamente endogámica" al buscar pareja.

Estudiantes de Sociología, coordinados por la profesora Verónica Filardo, presentan hoy a las 21.00 horas, en la Sala Alfredo Errandonea (h) de la Facultad de Ciencias Sociales, el libro "Subculturas juveniles". La investigación refleja la heterogeneidad de la juventud uruguaya.

Totalmente plancha, sabelo

"Subculturas juveniles" aborda el fenómeno plancha realizando una descripción exhaustiva del grupo. Los planchas "se apropian de las calles montevideanas". El origen del nombre "proviene de la 'plancha policial' de fotos que se le saca a una persona cuando queda detenida", se establece en el estudio.

Una de las particularidades de esta subcultura es su carácter nacional o regional. No es importada aunque tiene influencia de elementos foráneos, como por ejemplo el hip hop, se deduce del libro.

Además, son un grupo "prácticamente 'endogámico' a la hora de buscar pareja o hasta de bailar". La vestimenta característica está compuesta por pantalones anchos, gorra visera, camperas alpha polar, buzo canguro y las infaltables "pipas" (calzado deportivo "Nike").

Para los planchas, los "chetos" o "conchetos" conforman "todo lo que no es plancha". Representan "los valores y las normas tradicionales y legítimamente aceptadas". En definitiva, todo lo que el plancha rechaza.

La subcultura plancha está fuertemente estigmatizada y se la asocia con las drogas y la delincuencia. Es producto de un proceso de "polarización" social, aunque no es un fenómeno causado exclusivamente por factores económicos (crisis de 2002).

Los jóvenes planchas han creado una identidad propia con códigos de comportamiento y un lenguaje particular. "Los calzados deportivos son 'bases', las monedas 'chapas', y las mujeres 'cachorras' (...) Hay otros elementos estéticos que se vinculan directamente a la marginalidad: los tatuajes caseros y los cortes".

Los tatuajes de cinco puntos son muy comunes y representan a un policía rodeado de cuatro ladrones; es la "muerte a la yuta".

Pero la cultura plancha no se reduce a lo estético: es también una forma de plantarse ante la vida, es pensar en el aquí y ahora, afirman los especialistas. Aunque el robo es una práctica habitual, no son admitidos los hurtos en el barrio.

Estética tribales

En horas de la noche y unidos por la música electrónica, es posible encontrar a los jóvenes electrónicos. "La música electrónica es vivida por sus integrantes de tal forma que consideran que no se les brinda una estructura sino que hay una clara referencia a lo descontracturado. Esto no sólo se plantea en la relación a la ausencia de letras sino a la producción improvisada de sonidos que brinda el DJ en sus lugares de encuentro", establece el texto.

Otra subcultura cuyo hilo conductor también es la música es la de los rollingas. De complexión delgada, casi lánguida, con zapatillas "All Star" o "Topper", sucios o rayados, vaquero flojo o pantalón deportivo rayado, con parches y en el algún lugar la lengua que representa a los Rollings Stones, se reconoce a estos jóvenes.

Los jóvenes artesanos urbanos de nuestra capital marcan presencia al "tirar el paño", "en las veredas de calles transitadas, en ferias barriales o en las zonas liberadas por la Intendencia de Montevideo", asegura la investigación.

Los veganos tienen un "estilo de vida" que respeta a los animales y a la naturaleza. Es por eso que no consumen ningún producto animal, ni derivados. A diferencias de otras subculturas no comparten una estética común, salvo los "veganos que se identifican, también, como anarco-punks".

Vinculados a los vehículos están los tuners y los riders. Para los primeros, "el auto pasa a ser un depositario de ideas, donde lo valorado es la creatividad". Mientras que los riders o motoqueros transmiten una imagen de "hombre duro, tipo malo", en torno a su moto.

"No son contraculturas", explicó Verónica Filardo. "Todos tienen un sistema de integración importante, con un fin, y no tienen intención de romper con el sistema", puntualizó.

La República, 8 de mayo

domingo, 23 de septiembre de 2007

Ejército. El 22% del personal vive en la pobreza extrema y el 8% está en zona de riesgo


Problemas en la tropa El 22% de los hijos de soldados dejaron de estudiar
Batallando contra la indigencia
La mitad del personal subalterno del Ejército es pobre. El dato de por sí preocupante, adquiere otra relevancia si se tiene en cuenta que el 30% vive en la indigencia o pobreza extrema o está en riesgo de caer en esta situación.

Así lo reveló un reciente informe elaborado por el Departamento I (personal y recursos humanos) del Estado Mayor del Ejército, que estudió la situación de los 24.000 efectivos subalternos de la fuerza de tierra.

El informe, al que tuvo acceso El País, analiza las condiciones en que vive el personal militar y su familia teniendo en cuenta los ingresos (salario) y las necesidades básicas insatisfechas.

Para el análisis de esta situación, el Ejército tomó como línea de pobreza un ingreso mensual individual de $ 3.850, en el supuesto que en la familia haya una sola persona con ingreso fijo (el soldado).

De ahí surgió que hay un 50% de efectivos del personal subalterno que encaja en la categoría de pobreza, y que el 22% vive en condiciones de pobreza extrema o indigencia, y un 8% se encuentra en riesgo de indigencia.

Entre los soldados y suboficiales que encuadran en la categoría "no pobres" (es decir, ganan por encima de $ 3.800), hay un 20% que está en riesgo de caer en la pobreza.

Los indicadores básicos estudiados para determinar esta categorización del personal incluyen disponibilidad de agua potable, situación de hacinamiento, servicio sanitario en el domicilio, vivienda, energía, capacidad de subsistencia y asistencia escolar de los hijos.

El informe da cuenta que el 22% de los hijos del personal subalterno ha desertado del sistema educativo formal, lo que termina por conformar un panorama de difícil reversibilidad.

Los datos del informe no hacen más que confirmar una situación que los jefes del Ejército venían advirtiendo desde hace tiempo.

En junio, durante una visita que los diputados de la Comisión de Defensa hicieron a la División I (con influencia en Montevideo y Canelones), se encontraron con que el 20% del personal militar allí apostado vive en asentamientos irregulares, y mira las misiones de paz en el exterior como el único medio lícito para mejorar su situación. "Habiendo estado en la misión de la ONU en el Congo, en un año progresé treinta", contaba en esa oportunidad a los diputados un soldado de Artillería, que con el dinero ahorrado en el exterior compró su vivienda.

No en vano el Ejército tiene al 13% de sus efectivos desplegados en misiones de paz en el Congo o Haití, y otro 13% preparándose para viajar.

Cada misión en el exterior dura entre nueve meses y un año, y durante ese tiempo el soldado casi triplica su ingreso mensual.

A partir del diagnóstico sobre la situación de los efectivos del Ejército que surge del informe del Departamento I, la fuerza de tierra ha puesto en práctica una estrategia institucional que procura afrontar el problema del soldado, tanto del subalterno como el del joven oficial y de sus familias.

El Ejército reconoce la situación y busca atenuar el impacto del problema. Que haya un 30% de los soldados en riesgo de indigencia y en condiciones de pobreza extrema ha encendido una luz amarilla en el Comando del Ejército. "Es una preocupación constante del comandante. Además, esa situación es una realidad", admitió a El País un oficial superior que trabaja cerca del jefe de la fuerza, el teniente general Jorge Rosales.

En el Ejército, las unidades "apoyan a todo nivel al personal y su familia. Incluso, en algunos barrios los hijos del personal y los niños de otras familias ajenas al Ejército van a merendar a las unidades", relató el oficial, que pidió reserva sobre su identidad.

La dirección de Bienestar Social del Ejército tiene planes de vivienda para el personal, pero eso no alcanza. El comandante Rosales ha ordenado que se ponga el acento en el apoyo al personal para que acceda a la vivienda. Además, hay un programa de actividades sociales.

Pero también los oficiales jóvenes, con ingresos que no difieren mucho del de los sub- oficiales y otros miembros del personal subalterno (ver infografía), atraviesan una situación que es "preocupante" para la fuerza, dijo la fuente.

En respuesta a eso, el Ejército tiene programas sociales que apuntan a dos objetivos: superar las condiciones de vulnerabilidad social, y atenuar las condiciones de exclusión social. Uno de los puntos centrales del plan es trabajar para disminuir el índice de deserción del sistema educativo formal.

Pero el Ejército no espera ver resultados de su acción en menos de dos años.

De hecho, en la reunión de junio con los diputados de la Comisión de Defensa, los legisladores le hicieron ver a los jefes del Ejército que en el presupuesto el gobierno dio prioridad a cuatro ministerios, entre los que no figura el de Defensa.

Esa visita a la División I tuvo por motivo mostrar otra cara del Ejército: presentar el proyecto Charrúa, un avión de reconocimiento de diseño nacional de 2,20 metros de largo por 4 de envergadura, que lleva tres cámaras. El diputado Javier García se retiró con sensaciones encontradas: "Se descubrió un elemento de avance tecnológico, pero no se puede tener un Ejército donde la pobreza es un ingrediente más".

Primaria y buena conducta

Los requisitos para ingresar al Ejército como soldado son tener entre 18 y 30 años de edad -o hasta 40 si posee una especialidad comprobada-, además de una constancia de aprobación de Enseñanza Primaria y el certificado de antecedentes policiales que otorga el Ministerio del Interior.

Un Ejército pobre pero con armas renovadas

En mayo de este año, durante el mensaje a las autoridades nacionales y al personal de la fuerza en el aniversario del Ejército, su comandante en jefe, Jorge Rosales, reclamó al gobierno mejores salarios para los militares, pero hasta el momento no ha tenido eco.

En esa ocasión, dijo que la "familia militar" sufre un problema que "incide negativamente en nuestro desempeño profesional diario". La mayoría de los militares tienen "doble empleo" para mantener a sus familias, dijo el comandante, por lo cual pidió "dignificar los salarios de nuestro personal". Sostuvo que mantiene "la esperanza firme que se les pueda otorgar una retribución que les permita acceder a un justo y decoroso nivel de vida".

El gobierno no ha reaccionado en el sentido anotado. Más aun, estima que la mejora en las retribuciones del personal militar no está entre las prioridades. Desde 2005, los militares no han recibido mejoras adicionales a los aumentos del resto de los funcionarios de la Administración Central.

En abril de 2006, la ministra de Defensa, Azucena Berrutti, declaró en una entrevista concedida al semanario Correo Socialista, que la "principal carencia" que halló al llegar al Ministerio fue el nivel de "los salarios del personal subalterno". "El sueldo del personal subalterno es algo que tenemos que mejorar, porque si bien tienen algunos beneficios accesorios, como recibir la comida en las unidades militares, esto se da porque no están en condiciones de hacerlo normalmente en sus casas, con sus familias", dijo la ministra.

En plena campaña electoral, otro referente de la izquierda en el tema militar como es el senador socialista José Korzeniak, planteó que el presupuesto militar de entonces "podría usarse de otra forma", y mencionó en concreto una: "incluso aumentando salarios a través de una reestructura de las Fuerzas Armadas, lo que las dignificaría". Y agregó: "Un oficial no puede estar pensando cuándo le va a tocar un viaje para traerse una heladera", dijo.

Este gobierno es el que más equipamiento y armamento ha comprado para el Ejército.

Fuente: El País, 23 de setiembre

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