Los economistas de Tea, Deloitte & Touche auguran que durante 2009 la inflación estará en el entorno del 6,5% y que el dólar trepará a $ 27 para finales del año. En el mercado doméstico, el precio de la canasta de farináceos, leche y carne caerá en el entorno del 4,5%. A pesar de que la perspectiva económica para 2009 no es demasiado alentadora, los economistas de la consultora Tea, Deloitte & Touche aseguraron que la inflación doméstica del país se verá contenida por la deflación que estimaron para la canasta de farináceos, lácteos y carnes."A juzgar por la coyuntura internacional por la que atraviesan granos y commodities como la carne y los lácteos, estimamos que los valores domésticos de estos productos van a caer", aseguró el economista Pablo Rosselli en una exposición que realizó ayer para la mesa directiva de la Cámara Mercantil de Productos del País.El especialista explicó que el gobierno, una vez conocida la crisis, permitió una suba del dólar como una forma de compensar los efectos de la debacle global, y auguró que la depreciación del peso se mantendrá a lo largo de 2009 hasta llegar a los 29 uruguayos por dólar.Señaló que en condiciones normales esa decisión alentaría una disparada de la inflación doméstica, pero advirtió que con la caída de los precios internacionales de las commodities habrá deflación en los valores domésticos de algunos productos muy sensibles dentro de la canasta, y ello le quitaría presión a la tasa global de inflación."El gobierno va a jugar una carta de riesgo, porque en este escenario la peor situación parece tenerla la economía, y en ese contexto la depreciación del peso puede sostener la competitividad de la exportación uruguaya", dijo.Según las estimaciones de la consultora, la deflación de los precios internacionales de granos, lácteos y carnes hará que la canasta doméstica de farináceos, leche y carne caiga en el entorno del 4,5%, y ello quite presión al IPC de 2009.Pronosticó que la depreciación del peso lo llevará hasta los 29 por dólar, apelando al coyuntural comportamiento deflacionario de esa canasta. El economista señaló también que Uruguay mantiene un cierto rezago de cambio respecto de otras economías que compiten con commodities por los mismos mercados en los que el país está presente, tales como Brasil y Nueva Zelanda, señalando la conveniencia de no perder de vista su desempeño."Por ahora no es un tema grave, pero puede llegar a serlo", dijo, agregando que Brasil buscará acompasar la crisis con medidas cambiarias y señaló su preocupación por la situación fiscal de Argentina, que le impide flexibilizar su tipo de cambio para paliar la coyuntura. Últimas Noticias, 17 de diciembre
El valor del peso está haciendo un ajuste a la nueva realidad internacional. Lleva una devaluación de 10,4% frente al dólar en lo que va de 2008. Desde fines de agosto se devaluó 23,79%. El cambio de expectativas internas a causa de la crisis global modificó la oferta de dólares en la plaza a partir de mediados de setiembre y partió en dos el desarrollo de la paridad de la divisa estadounidense con la moneda nacional, uno hasta el 29 de agosto, y otro hasta hoy.En lo que va del año, el peso se devaluó 10,4%% frente al dólar, punta a punta, lo que haría pensar en un escenario homogéneo en los 10 meses y medio, pero hasta el 29 de agosto acumulaba una apreciación de 10,77%, y a partir de entonces comenzó a cambiar el signo.Entre el 29 de agosto y el valor de esta mañana de la moneda local, se registró una devaluación de 23,79%, punta a punta, que es la que corrige la apreciación hasta esa fecha y coloca un valor de signo opuesto desde entonces.El tipo de cambio abrió el año a 21,58 pesos por dólar, y la moneda nacional fue ganando valor ante la divisa hasta llegar a ubicarse en torno a los 19 pesos, a veces por debajo, a veces por encima, entre fines de junio y de agosto. Agosto cerró a 19,25 pesos por dólar, pero desde entonces ya trepando firmemente, movimiento que se consolidó el 12 de setiembre claramente por encima de los 20 pesos, cuando llegaban informaciones de la estatización de los gigantes financieros de hipotecas Fannie Mae y Freddy Mac, en Estados Unidos. Dos días más tarde se conocía la quiebra de una de las mayores bancas de inversiones de ese país, y el peso emprendió entonces una carrera devaluatoria frente al dólar, que comenzó con 20,65 pesos por dólar, y llegó ayer a 23,83 pesos por dólar.Fernando Lorenzo, asesor de Macroeconomía del anterior ministro de Economía y Finanzas y actual precandidato presidencial del Frente Amplio, dijo el pasado lunes en una entrevista en radio Uruguay que el tipo de cambio flotante está ayudando al país a prepararse mejor para enfrentar lo peor de la crisis.Explicó que así como se apreció cuando los valores de las materias primas de exportación subían en los mercados internacionales y mientras el dólar se devaluaba contra las otras divisas, comportándose como un amortiguador para que esos efectos no golpearan directamente a la economía, ahora está jugando un papel inverso. Últimas Noticias, 19 de noviembre
La Unión de Exportadores teme que la devaluación del Real desplace a Uruguay de los mercados mundiales. Prevén retracción del turismo brasileño. A nivel interno, preocupa que los Consejos de Salarios sean muy ambiciosos Mientras esperan respuesta al pedido de una reunión que le cursaron al ministro de Economía, Álvaro García, la Unión de Exportadores estudia los principales temas a tratar: el dólar y la competitividad, el gasto público y los Consejos de Salarios, de cara a la crisis financiera mundial. Respecto a la situación regional, preocupa en especial el incremento "disparatado" del precio del dólar en Brasil ya que, si Uruguay queda rezagado en esta materia, perderá no sólo competitividad en la región sino también con el resto de los países. "En lo que va de este mes, Brasil devaluó 27%, nosotros un 10,5% y Argentina, poco más de 5%", enfatizó Edmundo Macchi, tesorero de la Unión de Exportadores. Con un real barato, Brasil está en posición de desplazar a Uruguay de aquellos mercados en los que compiten con los mismos productos (por ejemplo, carne y granos). "Habrá una reducción importante del turismo y una caída de las exportaciones, no sólo con Brasil sino con el resto del mundo", advirtió Macchi. Además, inquieta la influencia de la crisis sobre el turismo brasilero en Uruguay, que estaba en proceso de aumento significativo y, dada la nueva coyuntura internacional, experimentará un proceso inverso. Si bien Brasil ha sido siempre una "tabla de salvataje" para los tiempos de crisis, difícilmente pueda serlo en estos momentos, estiman los exportadores. PRECIO DEL DÓLARPero el dólar y la competitividad no es lo único que les preocupa; también la caída de la demanda y la suba de los precios, así como el incremento del gasto público. Otra alerta económica que la Unión de Exportadores sigue de cerca son los Consejos de Salarios. Si bien se mantiene distancia, dado que varios miembros de la Unión integran a la vez las cámaras convocadas a los consejos, se observa con cautela su evolución. "Hay que ser precavidos con lo que salga de los consejos de salarios", sostiene Macchi. Para el dirigente de la Unión de Exportadores, hay que precisar si lo que se lauda no es excesivamente ambicioso o en qué medida conviene a ambas partes hacia el futuro. "Se van a firmar laudos a dos años y medio, cuando se desconoce siquiera lo que sucederá en los próximos días; habrá que ser cuidadosos", acotó. Para Macchi, lo correcto en estas negociaciones es prevenir que si la inflación se dispara haya un ajuste de salarios y si la economía se achata estos se puedan permanecer incambiados. Últimas Noticias, 13 de octubre
Los bancos están encareciendo sus líneas de crédito. El Banco Central detectó el movimiento, pero no estableció la magnitud. Hay diferencias de más del 66% en costos de financiamientos de los bancos. Las instituciones bancarias que operan en la plaza uruguaya iniciaron un proceso de encarecimiento de sus tasas activas (crédito y líneas de financiamiento), confirmó el superintendente de Instituciones de Intermediación Financiera (Siif) del Banco Central, Jorge Ottavianelli. Datos obtenidos por Ultimas Noticias señalan que las tasas en dólares se están ubicando entre 6% y 10% anuales según las instituciones, las mismas que hasta fines de setiembre estaban entre 0,55% y 2,6%."Sí; en la última semana hubo un encarecimiento general de las tasas bancarias, pero cifras no podemos dar todavía porque son movimientos muy recientes y, además, todavía no estarían definidos los niveles de encarecimiento", dijo Ottavianelli."Un incremento en las tasas de interés da lugar a una disminución de la demanda de dinero". Este comentario está incluido en una presentación del curso introductorio de macroeconomía para funcionarios del Banco Central del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales.Ottavianelli, a su vez, señaló que se está siguiendo de cerca el endeudamiento bancario que están asumiendo los habitantes para financiar consumo, y que no aparecen detalles preocupantes. Comparó con lo que ocurría a fines de 2001, previo a la crisis financiera de 2002, cuando hubo un recalentamiento del crédito bancario, y explicó que mucho de aquel financiamiento se produjo con un descalce entre la moneda de ingresos de los clientes y el compromiso asumido con los bancos. "Se puede afirmar que todos hemos aprendido de la crisis; hoy el endeudamiento no es elevado, y no existe descalce entre ingresos y la moneda en la que se obtiene el crédito", añadió.El presidente del Banco Central, Walter Cancela, quien en marzo había advertido sobre un aumento de la toma de créditos bancarios para el consumo, acotó que se está haciendo también el seguimiento de la relación entre volumen de crédito y los ingresos y "más o menos se mantienen en el entorno del 10%", mientras que el financiamiento hipotecario no supera el 25% de las entradas del interesado. "El crédito al consumo es difícil de poder atacar con la tasa de política monetaria".ES RAZONABLEEl director ejecutivo de la Asociación de Bancos privados de Uruguay, Julio de Brun, dijo a Ultimas Noticias que todavía no estaba en condiciones de hablar sobre la suba, pero calificó como "razonable" que esté ocurriendo "porque hay mayores expectativas de devaluación e inflación y ello debe traducirse en los costos".El economista y empresario Pablo Montaldo comentó a Ultimas Noticias que "la subida de las tasas activas en moneda nacional es empujada por la expectativa devaluatoria que está siguiendo la suba del tipo de cambio en las últimas semanas y las nominadas en dólares por los problemas de liquidez, debido a las restricciones que enfrentan los bancos para conseguir fondos a causa de la crisis" financiera global."La cuestión es que tiene que haber cierto arbitraje entre los rendimientos en pesos y en dólares, porque los bancos tampoco pueden descalzarse", explicó Montaldo, aludiendo a que debe haber una correspondencia entre el capital que obtienen en moneda nacional mediante la captación de depósitos y las divisas para atender las solicitudes de crédito en esa moneda, y viceversa. En el medio siempre está el arbitraje entre peso y dólar, y los costos por contratos pasivos o activos.Montaldo confirmó que cada banco tiene, además, una línea de negocios que lo diferencia de la de otra institución, y por consiguiente cada estrategia difiere de las demás si son observadas desde el lado del cliente, exclusivamente desde la remuneración de sus depósitos o del costo de los créditos. Últimas Noticias, 9 de octubre
Como se esperaba, el Banco Central del Uruguay (BCU) anunció el viernes una suba de la tasa de Política Monetaria de 7,25% a 7,75% por primera vez desde noviembre del año pasado. A eso se sumaron otra serie de decisiones referidas al manejo de tasas que buscan desalentar movimientos especulativos en el mercado de cambios. "El mercado monetario no es para jugar a la ruleta, el mercado monetario es para asegurar que la liquidez circule de modo tal que la gente tenga lo que necesita para sus transacciones y que lo que tiene la gente para sus transacciones no pierda valor", dijo el presidente del BCU, Walter Cancela, al hacer el anuncio, en conferencia de prensa. El jerarca resaltó que como Uruguay no está "ajeno al mundo" siente los problemas de la crisis financiera en la "volatilidad que se da en el mercado de cambios". Afirmó además que el “tipo de comportamiento especulativo lo vamos a desalentar con todos los instrumentos que tenemos a disposición”, entre ellos la compra o venta de dólares. El Espectador, 6 de octubre
El Banco Central vendió 47,15 millones de dólares y evitó una nueva devaluación. En cambio, obtuvo una apreciación del peso de 0,5%. Empezó a vender cuando se alcanzó 21,85 pesos por dólar. “Nuestro mandato es velar por la estabilidad de la moneda", enfatizó una calificada fuente del Banco Central a Ultimas Noticias, explicando la decisión de vender este jueves más de 47 millones de dólares para evitar una nueva abrupta devaluación del peso. Cuando el Central empezó a vender, se estaba produciendo una devaluación de 1,63%, y llegó a un cierre con una apreciación de medio punto porcentual de la moneda nacional frente a la estadounidense.El dólar interbancario cerró a 21,394 pesos, después de una apertura en 21,501 pesos, y el minorista lo hizo a 20,80 y 21,60 pesos para compra y venta respectivamente.Aunque el informe diario de operaciones de cambio del Banco Central no registró movimientos a través de los agentes (por tubos, porque las órdenes de compra y venta se dan por teléfono), el líder de una importante mesa de cambios privada comentó a Ultimas Noticias que la moneda estadounidense estuvo muy operada este jueves a través de los operadores privados, y no se explicaba por qué no se anotan más que las transacciones en la Bolsa Electrónica.El Banco Central fue el gran animador de la ronda de ayer en la Bolsa Electrónica, teniendo en cuenta que vendió 47,15 millones de dólares y se operó por un total de 53 millones de dólares. El Central dio por valor de cierre 21,394 pesos por dólar, pero la Bolsa Electrónica dijo en su informe diario de mercado de cambio que el cierre real fue 21,15 pesos por dólar, y que el valor tomado por la autoridad monetaria es el precio medio de la jornada."Lo que estamos tratando de hacer es defender el valor de la moneda local frente a oscilaciones diarias muy bruscas; no es que estemos buscando un precio, sino procurando quitarle volatilidad al mercado", dijo el informante del Central, que habló bajo condición de mantener el anonimato. Agregó que "los dólares que ayer vendimos entre 21,85 y 21,40 pesos, los habíamos comprado a 19 y hasta a 18 pesos, así que hicimos un buen negocio en un plazo bastante breve".Copom frente a nuevo escenarioComité de Política Monetaria decidirá hoy si mantiene o aumenta la tendencia restrictiva de la política monetaria a la luz de un nuevo escenario aparecido en setiembre, cuando desapareció una de las dos principales causas de la suba de precios: los desorbitados valores del crudo.El problema que enfrenta el Copom será admitir que la inflación acumulada en nueve meses (7,63%) ya está 9% sobre la meta máxima del equipo económico para este año, 7%. Con tres meses para finalizar el año, Economía y el Central deberán conseguir, nuevamente, que la inflación quede por debajo de 10%, para evitar que se disparen cláusulasEl de ajustes salariales que agravarán la situación.Los economistas privados a los que consulta el Banco Central ubicaron la inflación prevista para setiembre entre 0,25% y 0,7%, con una mediana de 0,46%. El comportamiento real de los precios al consumo se ubicó sobre el nivel máximo (más pesimista) proyectado por los expertos, pese a que sus trabajos de proyección fueron realizados antes de que se produjeran cambios de escenario sustantivos en setiembre, como baja del crudo, de los combustibles, de las materias primas, y aumento del tipo de cambio. Últimas Noticias, 3 de octubre
Generó subas de precios mayores a las esperadas Los anuncios de llevar adelante una política monetaria contractiva hechos por el gobierno no se vienen reflejando en las cifras, las cuales de acuerdo a los datos de agregados monetarios indican un crecimiento nominal de la oferta de dinero de 26,5%, entre julio de este año e igual mes de 2007. Así, la oferta monetaria (M1) se ubicó a fines de julio en $ 45,8 millones, por encima del nivel de ese mes del año pasado ($ 36,2 millones). El crecimiento interanual en ese mes fue mayor al registrado durante los meses previos: junio (+24,5%), y en mayo 22,9%. Esa suba del M1 más que compensó el incremento de la demanda real de dinero -asociada al dinamismo de la economía-, y se tradujo en una suba de los precios minoristas mayor a la esperada por gobierno y privados. En ese marco, el Índice de los Precios del Consumo registró un incremento de 8,02% en el año móvil cerrado en julio, por encima de la meta oficial para este año, que impone un máximo de 7%. Hoy se conocerán las cifras de agosto. También en julio hubo una suba en los depósitos en el sistema bancario, los cuales crecieron aproximadamente US$ 150 millones. El País, 2 de setiembre
El Fondo Monetario Internacional respalda la política monetaria del Uruguay. Reveló tres razones por las que escogió a Uruguay para nuevo control sobre manejo financiero. Dieciocho días antes de que el gobierno de Uruguay cambie la conducción de su equipo económico, el FMI liberó un artículo en el que respaldó vigorosamente la política monetaria en aplicación, y señaló que será efectiva pese a la elevada dolarización de la actividad financiera en el país.El artículo, firmado por Marco Piñón, quien presidió la misión del FMI para las últimas dos revisiones por el artículo IV, y Gastón Gelos, representante para Argentina y Uruguay del organismo, recoge las conversaciones con las autoridades uruguayas en agosto de 2007, y entre el 6 y el 19 del corriente mes, y las conclusiones de una investigación realizada por los autores sobre la economía nacional, y fue liberada a fines de julio.“El FMI ha llegado a la conclusión de que la política monetaria en Uruguay puede ser eficaz a pesar de la importante dolarización en la pequeña nación de América del sur”, señala el artículo. Agrega que “el Fondo encontró un tipo de cambio flexible que puede ayudar a absorber las conmociones externas, incluso en un sistema fuertemente dolarizado como Uruguay, en gran parte debido a que la mayoría de las transacciones no financieras se llevan a cabo en pesos”.Señala que “el Fondo está llevando a cabo un análisis financiero más profundo, como parte de su mandato de vigilancia bilateral para tener en cuenta en un mundo más integrado, en el que los vínculos entre la economía financiera y la economía real, tanto interna como externamente, juegan un papel fundamental para explicar la evolución de la economía”.Revela que Uruguay “fue seleccionado como una de las primeras consultas para combinar la vigilancia del sector financiero y el análisis de la relación entre la economía financiera, y la economía real, por varias razones”, y menciona tres, que es una nación de 3,5 millones de personas que acaba de salir de una gran crisis que se inició en el sector financiero causada por factores externos; que existe poca investigación sobre lo que ocurre con las economías más pequeñas que están abiertas al comercio con el resto del mundo; y es un país en el que la moneda extranjera juega un papel importante en la economía.Afirma que Uruguay “persigue reformas” estructurales que el Fondo reclama hace muchos años, abandonó el tipo de cambio como ancla de la economía y adoptó una política monetaria de rangos metas de inflación en la que el Banco Central tiene como objetivo controlar el incremento de los precios mediante el manejo de los tipos de interés.“La evidencia indica que una buena política monetaria contribuye a reducir el papel del dólar: hay una clara correlación entre las medidas de credibilidad monetaria, y el grado de dolarización” de la economía, dicen los autores. Añaden que “un tipo de cambio flexible puede desempeñar un papel amortiguador de los acontecimientos externos”.Ejercicio delicadoEn su tramo final el FMI lanza una advertencia por el lado de las vulnerabilidades, cuando dice que “el ajuste de las políticas se convierte en un ejercicio más delicado cuando la política monetaria se vuelve más poderosa”, lo que fue sostenido en el marco de una invitación al sostenimiento del rumbo actual de la economía. “El sostenimiento de políticas racionales en el mediano plazo será esencial para incrementar aún más la eficacia de los instrumentos de política”. Agrega que existen vulnerabilidades en el mediano plazo, y las explica con la metáfora de que, como las empresas que se endeudan en dólares cuando tienen sus ingresos en pesos quedando expuestas al riesgo de modificaciones bruscas del tipo de cambio. Últimas Noticias, 29 de agosto
Los analistas económicos esperan que el dólar a fin de año termine por debajo de los 19 pesos. La mediana de los analistas, bancos y AFAP consultados en la encuesta de expectativas económicas del Banco Central proyecta que la moneda estadounidense cotice a 18,90 pesos a diciembre. Asimismo, prevén que se incumpla la meta de déficit fiscal de 0,4% del Producto Bruto Interno, ya que proyectan un déficit de las cuentas públicas de 0,6% del PIB. También esperan un mayor crecimiento de la economía que hace un mes atrás, al esperar una expansión del PIB de 7,5% para este año.
BCU mantiene tasa de referencia en 7.25% El Banco Central del Uruguay (BCU) decidió ayer mantener la tasa de interés de referencia en 7,25% al entender que las presiones inflacionarias derivadas de los precios del petróleo y los alimentos están cediendo. El subsecretario de Economía, Mario Bergara, dijo ayer a El País que las medidas en el plano monetario y fiscal están dando resultados para contener la inflación dentro de rangos razonables. De todas maneras, el jerarca señaló que no se descartan nuevas medidas en esos planos, si es que la suba de precios se sale de cauce. En el comunicado del BCU se hizo hincapié en que podrían existir presiones por el lado de la demanda, debido a que el aumento en los ingresos de las personas podría no estar siendo acompañado por un crecimiento de la oferta. El Espectador, 22 de agosto
Un informe de JP Morgan divulgado ayer sostuvo que "es plausible" que el dólar se opere sobre fin de año por debajo de $ 19 a pesar que en el segundo semestre cederían las presiones a la baja.
En la encuesta de expectativas del Banco Central correspondiente a julio la proyección en mediana marcó una previsión de valor del dólar a diciembre de 2008 de $ 19.
En la de junio se preveía que la divisa terminase en $ 19,1 y en la de mayo en $ 19,5. En julio la proyección mínima para fin de año fue de $ 18,5 por dólar.
Aunque los analistas de JP Morgan esperan que en la segunda mitad del año haya "factores estacionales" que moderen la presión a la baja sobre el dólar, es probable que a fin de año el dólar se cotice en torno a $ 18. Hasta ayer la divisa estadounidense cayó 10,81%.
En la encuesta del Banco Central la proyección en mediana ubica al dólar en torno a $ 19,5 a fines del año que viene.
Eso está en línea con lo que piensa buena parte de los analistas internacionales y locales en cuanto a que la recuperación del dólar se dará recién a partir de entrado el año que viene de la mano de una reactivación de la economía estadounidense.
EL DOBLE. El jueves 17 de julio en la Comisión de Hacienda del Senado el ministro de Economía, Danilo Astori, resaltó que el gobierno realiza un "esfuerzo importante para evitar mayores caídas del tipo de cambio".
Las compras de dólares del Banco Central y Economía llegaron a casi el doble que en el mismo período del año pasado.
En lo que va de 2008 se compraron US$ 1.100 millones contra US$ 580 millones en el mismo período del año pasado, informó Astori ante los integrantes de la comisión.
El funcionario mostró que Uruguay se ubica "en el rango inferior a escala mundial" entre los países que más vieron subir su moneda frente al dólar. "No estamos desalineados internacionalmente", aseguró.
Adelantándose a cualquier pregunta indicó que los niveles de competitividad de Uruguay "siguen siendo adecuados".
Puso sobre la mesa el índice de precios de las exportaciones industriales relevante para el Uruguay que en los últimos 12 meses creció 38%. "O sea que teniendo en cuenta todos los ajustes por inflación que quieran elegir, no se llega a 38% ni por asomo. Es muy difícil tener problemas de exportación con esa evolución", concluyó.
La divisa operó en caída ayer a nivel de la región
El dólar interrumpió ayer la racha de dos días consecutivos al alza en el mercado local, al retroceder levemente un 0,07% y operarse en promedio a $ 19,22. En Argentina y Brasil también cayó.
En Uruguay la depreciación mensual llega a 1,02% y a 10,81% en 2008. El Banco República mantuvo sin cambios la pizarra en $ 19,00 para la compra y $ 19,50 para la venta.
Operadores cambiarios explicaron que la divisa comenzó la jornada operándose en $ 19,25. Sin embargo, a media tarde la oferta en dicho nivel aumentó superando los US$ 15 millones, tras las primeras compras del BROU. Sobre el final, el República solamente compró dólares a $ 19,20.
En Brasil el dólar comercial cerró con una baja de 0,82% a 1,5795 reales, mientras que el denominado dólar turismo cayó 0,58% hasta 1,69 reales.
En Argentina también retrocedió y el dólar mayorista terminó el día a $ 3,017 sin compras del Central.
Presión. "Por el momento" no se subirá como quiere el BCU
El Banco Central volvió a mantener la tasa de referencia. Fue un empate entre éste, que quería subir, y Economía. Sin embargo, se aclaró que se mantendrá la tasa "por el momento". En el Central creen que habrá que subirla más adelante.
En el comunicado del Comité de Política Monetaria (Copom), se insistió una vez más con la preocupación por presiones inflacionarias derivadas de shocks externos (suba de alimentos y petróleo) y se agregó la presión "moderada" de la demanda. Pero eso no se tradujo en acciones concretas.
Ayer el mercado y los analistas se vieron entre decepcionados y sorprendidos porque no hubiera más anuncios que el de mantener la tasa. El ministro de Economía, Danilo Astori, había sugerido el miércoles a periodistas que estuvieran "atentos" a lo que ayer iba a decidir la autoridad monetaria.
Se evidenció claramente que hay temor a hundir más al dólar y eso se reflejó explícitamente en el texto del comunicado del Copom. Aunque las exportaciones están "volando" se tiene en cuenta que sectores de alto valor agregado y uso intensivo de mano de obra pueden estar en problemas.
En julio, el gobierno aprovechará la vigencia de los acuerdos de precios en harina y carne (que están en el IPC) y es probable que aguante hasta agosto una suba de combustibles para que el dato de ese mes sea bajo y "no meta ruido" en medio de la discusión por los Consejos de Salarios.
El miércoles, en la reunión del Comité de Coordinación Macroeconómica (entre Economía y el BCU) se ratificó el rango de inflación para los próximos 18 meses de 3% a 7%. A diferencia de otras oportunidades, el escueto comunicado se conoció recién un día después.
Lo que da la tónica de que el BCU es partidario de subir la tasa de referencia -que se ubica en 7,25% desde noviembre- fue que el comunicado señalara que "se decidió mantener sin cambios, por el momento, la tasa". Ese "por el momento", es la primera vez que aparece en un comunicado.
DÓLAR. La preocupación de que una suba en la tasa de interés puede generar una mayor caída del dólar se explicitó en el último párrafo del comunicado.
Allí se da cuenta de la suba de encajes (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el BCU) a partir del 1° de junio como medida "complementaria" al manejo de la tasa y para "afirmar la posición contractiva de la política monetaria sin introducir efectos indeseables sobre el tipo de cambio". La evaluación de la medida es "prematura", se dijo.
Con diferente sintaxis pero igual mensaje, el Comité de Coordinación Macroeconómica y el Copom señalaron que la mejora de ingresos y salarios genera una "presión adicional moderada" sobre los precios internos. La diferencia estuvo en que para el BCU es una presión que "se puede introducir", mientras que para Economía ya se introdujo.
El Comité de Coordinación evaluó "positivamente" el efecto de las medidas antiinflacionarias y señaló que "se espera que las mismas contribuyan en los próximos meses a ubicar la tasa de inflación en los niveles esperados". Está en 8,42% en los 12 meses cerrados a junio.
En el comunicado del Copom se "ratifica el compromiso" de que la inflación se ubique en 5% a diciembre de 2009.
Para este, "los principales factores" que mantienen la inflación fuera del rango "se originan en la presión por el precio del petróleo (que se transmite por las tarifas de energía) y las subas en los alimentos frescos".
Según el Comité de Coordinación "la inflación internacional relevante" para el país está "en niveles muy superiores a los previamente estimados" y "el mayor riesgo" es el petróleo.
Los analistas consideran que se terminará aumentándola
Los analistas recibieron con sorpresa que el Banco Central (BCU) no tomara ninguna medida antiinflacionaria.
El economista Alfonso Capurro de Cinve/CPA Ferrere dijo a El País que esperaba "alguna señal un poco más firme" en el combate a la inflación. Es que las "preocupaciones" que transmite el BCU en su comunicado, no se traducen luego en "decisiones", expresó.
Capurro señaló que la tasa de referencia "se mantiene desde 2007 y nuestras proyecciones han aumentado (están por encima de 8,5% al cierre del año)". Cinve/CPA prevé un nuevo incremento de combustibles para agosto que estaría en el orden de 5,5%. Asimismo prevé que el aumento de salarios en julio por los Consejos sea de 7% en promedio.
Eso es asumiendo una "pauta moderada", pero hay "riesgos por el petróleo y los salarios que no sabemos para donde va a ir la pauta", dijo Capurro. En caso de que esta sea mayor a 7%, la proyección de inflación sería más alta aún.
Por su parte, el economista de Deloitte, Pablo Rosselli dijo a El País que en esta ocasión "el BCU privilegió un objetivo de evitar una mayor apreciación del tipo de cambio" al no subir la tasa de interés.
Rosselli dijo que "hay un riesgo que la inflación siga siendo alta" porque las presiones por el lado de alimentos y de la demanda interna "son persistentes". Afirmó que "sería lógico que en las próximas reuniones del BCU se defina que la política monetaria sea más contractiva". Indicó que hasta ahora las tarifas subieron solo 4% en los últimos 12 meses, y que deberían subir más en los próximos meses.
Otros sí optaron por subir
Dos bancos centrales que son modelos para el uruguayo, como el de Chile y el de Perú, decidieron ayer subir sus tasas de interés de referencia. En el caso del Banco Central de Chile, lo hizo en medio punto porcentual, llevando la tasa a 7,25% (el mismo nivel que Uruguay). El comunicado de esa autoridad monetaria es muy similar al del BCU en su explicación de las presiones inflacionarias. En el caso de Perú (que había subido los encajes antes que el BCU), el Banco Central decidió subir en cuarto de punto porcentual a 6%.
Tasas de interés en pesos, al alza durante el mes de junio
La caída del dólar baja tasas en moneda de EE UU para cortos plazos.
Inflación. Elevan tasas en moneda nacional.
Un aumento en las tasas de intrerés se pudo observar en este mes de junio y las mismas podrían seguir incremetándose en el correr del año, en la medida en que la inflación y la política de encajes obligatorios del Banco Central se mantenga.
Como principio, la restricción del crédito, y por lo tanto del circulante, es una de las características que se emplea para lograr un freno a la inflación, ya que esto lleva a un menor gasto. Lo que resulta generalmente difícil para los bancos centrales es contener la inflación mediante una restricción del crédito, cuando estamos viendo cómo en la plaza local el mismo se viene expandiendo de manera más que importante.
Las tasas medias trimestrales de interés del sistema financiero para el mes de julio que comienza y dadas a conocer por el Banco Central, muestran un leve incremento en algunos casos.
Por ejemplo en créditos a familias en moneda nacional, a un año y por menos de $ 180 mil, tienen un tope de 49,44% contra un tope de 49,04% del mes de junio y el tope por mora se ubica en un 55%.
Para la pequeña y mediana empresa, la tasa promedio en pesos para préstamos a un año se ubicó en 26,94%, y en junio era de 26,83, mientras que para las empresas grandes y medianas pasa de 22,48% a 22,64.
Pero sin duda que uno de los puntos principales son las tasas medias del sistema financiero bancario en los préstamos para el consumo de las familias.
A un año y por menos de $ 18 (unas 10 mil Unidades Indexadas), el tope de la tasa es de 45,05% en julio contra 44,89% en junio. Los topes por mora están establecidos en un 50%.
Si bien los créditos en UI se utilizan únicamente para operaciones de gran monto como ser compraventa de propiedades, no se descarta que en el futuro también se incluyan en otro tipo de operaciones de menos monto, en especial en materia de préstamos en efectivo por sumas pequeñas.
Si se compara con las tasas en moneda nacional, aquellas en UI bajan de manera considerable, aunque muestran una gran diferencia en préstamos para compra de viviendas, con las de un préstamo para consumo.
En este útimo caso, la tasa media en julio por menos de 10 mil UI ($ 18 mil) se ubica en 9,2% y la máxima autorizada está en 14,7%. En el mes de junio, la media era de 8% y la máxima de 12,8%. Este cambio importante se da porque los operadores, como en el mercado de deuda, esperan cada vez más un "premio" mayor por colocar en UI.
En el caso de préstamos en UI para la compra de vivienda, el promedio de tasa anual de junio era de 4,55% y se elevó a 4,74% en julio. Los máximos autorizados para junio eran de 8,54% y en julio de 9% para préstamos por encima de 2 millones de UI.
En dólares los préstamos para compra de vivienda siguen con tasas en alza. En junio el promedio era de 8% subiendo a 8,55% en julio, con topes cercanos al 14% en junio y al 15% en julio. Estas operaciones son generalmente a muy largo plazo, por lo que se infiere que se espera una suba de tasas a nivel internacional en dólares. Si se obervan los promedios de operaciones a corto plazo (un año) se ve un descenso en las tasas en dólares para familias (consumo) que bajan de 12,35% a 12,24%. Pero se debe hacer la salvedad de que las tasas en dólares para consumo pueden llegar a 19,58%.
Algunas conclusiones a las cuales se puede arribar son las siguientes. El costo por operaciones de crédito al consumo para familias sigue siendo alto, casi un 50% en moneda nacional.
Un crédito para compra de vivienda tiene una tasa más baja en Unidades Indexadas (4,55%) que en dólares (8%).
LA AUTORIDAD MONETARIA COMPRÓ US$ 1,5 MILLONES TRAS DOS MESES DE AUSENCIA
La divisa bajó ayer 0,14% hasta $ 19,59 y acumula un descenso de 8,9% en 2008
El Banco Central del Uruguay (BCU) volvió a marcar presencia ayer en el mercado de cambios con la compra de dólares por US$ 1,5 millones, siendo la primera vez que interviene luego de dos meses de ausencia. Pese a la aparición del Central la divisa volvió a caer, esta vez en 0,14%, hasta ubicarse en $ 19,59. En cambio, la pizarra del Banco República se mantuvo en $ 19,35 a la compra y $ 19,95 a la venta. Con la intervención de ayer suman US$ 351,5 millones las compras del BCU en lo que va del año y, según declaraciones de la semana pasada del ministro de Economía, Danilo Astori, el esfuerzo total del gobierno en ese sentido fue de US$ 750 millones en lo que va de 2008 (incluye compras del Banco República).
Sin embargo, las adquisiciones de divisas por parte de las autoridades no han resultado efectivas para detener la caída del billete verde, que acumula desde comienzos de enero un descenso de 8,9%. De todas formas, el gobierno insiste en que no tiene un objetivo de tipo de cambio y que está principalmente enfocado en detener la inflación.
La posibilidad que el BCU intente cumplir con ambos objetivos resultaría sumamente difícil. Una de las maneras de achicar las presiones inflacionarias es quitar pesos del mercado para enfriar la demanda, pero al comprar dólares (lo que evita un descenso mayor de la divisa) se liberan más pesos en el mercado.
Bursátil. Los agentes de la plaza local se encuentran expectantes estos días frente a la evolución de la situación en Estados Unidos en el mes en que se están presentando balances de empresas, señalaron operadores a El Observador.
Los balances de las firmas estadounidenses están siendo poco concluyentes. Por un lado, las financieras vienen dando pérdidas inferiores a las esperadas y, por otro, las empresas no financieras reflejan que la crisis estadounidense también alcanzó a otros sectores no necesariamente relacionados con el mercado hipotecario.
Los bonos uruguayos cedieron ayer por la realización de ganancias de los inversores tras las subas de los últimos días.
Economistas corrigieron al alza proyecciones de crecimiento de la Economía
El valor del dólar va a estar en 20 pesos a fin de año, según la mediana de las respuestas de expertos de instituciones privadas a los que consulta el Banco Central para pulsar las expectativas de estos agentes, como insumo para diseñar su política monetaria. En marzo habían respondido que el dólar estaría a fin de año en una mediana de 20,50 pesos, desde un mínimo de 18,75 pesos, a un máximo de 21,50 pesos, pero en abril redujeron la mediana a 20 pesos, con un mínimo de 18,15 pesos y un máximo de 21 pesos. La corrección a la baja refleja fue mínima comparando los precios que manejaron en marzo con los actuales. El tipo de cambio cerró ayer a 19,74 pesos. Los consultados corrigieran al alza sus proyecciones de crecimiento de la economía en 2008 a una mediana de 6%, dos décimas de punto porcentual más que las respuestas de marzo, que ubicaron el incremento de actividad en 5,8%. Estas previsiones estuvieron entre 4,5% y 7%, valores idénticos a los pronósticos de marzo, pero con respuestas distribuidas distintas, lo que hizo subir la mediana. Las previsiones oficiales ubican el aumento del producto interno bruto en 2008 en 5,25% y en 2009 en 3,75%. Se mantiene idéntica la proyección del resultado fiscal consolidado, con una previsión de un pequeño déficit equivalente a 0,4% del PIB tanto en 2008 como en 2009. Ese resultado se compuso con respuestas que ubicaron para 2008 las cuentas fiscales con un déficit de 0,5% en el mínimo, hasta un superávit de 0,4%, y con un rojo de 0,9% en 2009 a un exceso idéntico al pronosticado para el año en curso. Los consultados fueron representantes de los bancos ABN-Amro, Bbva, de la Nación Argentina, Discount, Itaú-BBA, Lloyds, Santander y Surinvest; las consultoras CPA/Ferrere, Kpmg, Oikos, PriceWaterhouseCooper y TEA Deloitte & Touche; las Afap Integración, República y Unión Capital; el Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración; la Cámara de Industrias y los economistas Javier de Haedo, Julio de Brun y Luis Mosca.
Analistas: el dólar seguirá bajando Para algunos costará $ 19 para finales del año La persistente baja del dólar hizo que los analistas sigan ajustando a la baja sus proyecciones sobre el valor del tipo de cambio para fin de año. En la encuesta de expectativas económicas del Banco Central de marzo la proyección en mediana apuntaba a un dólar a $ 20,5 a fin de 2008. Hoy son pocos los que quedan por encima de los $ 20 y existen analistas que consideran que no es ilógico pensar en un dólar por debajo de $ 19. El ex director de Planeamiento y Presupuesto y analista independiente, Javier de Haedo, redujo sus proyecciones. De estimar un dólar por encima de $ 20 en la última encuesta, ahora el economista pondría el valor de cierre de ayer ( $ 19,749 ) como un "nivel conservador". Para De Haedo la baja del dólar se debe a una "decisión política equivocada" de cómo enfrentar las presiones inflacionarias. En el Centro de Investigaciones Económicas pasaron de una proyección cercana a $ 20,5 a una por debajo de $ 20, siguiendo los ajustes del mercado. La consultora KPMG también ajustó a la baja su pronóstico por debajo de $ 20 aunque creen que la reducción será mayor. Eso se debe a un "brutal" ingreso de capitales y por la alta inflación en dólares en el mundo. Para el analista Marcelo Sibille hoy no podría descartarse "para nada" que el dólar se ubique por debajo de $ 19 por todas las condiciones están dadas para que la divisa siga bajando. En Oikos también se rebajó la proyección aunque en menor magnitud porque ya venían manejando un pronóstico más de dos décimas por debajo de $ 20 y ahora estiman que cerrará en $ 19,5. Pablo Moya dijo que se podría esperar recién para fines de este año y comienzos de 2009 un repunte del dólar en el mundo que se refleje en el mercado doméstico. Alfonso Lema, de Deloitte, dijo ayer en El Espectador que "es probable que el dólar siga cayendo. De hecho, estamos proyectando un tipo de cambio del orden de los $ 19 para fin de este año". Agregó que si eso se cumple, "los precios en dólares registrarían una suba del orden de 20% este año". Quinta sesión seguida de caída para el dólar La cotización del billete verde volvió a caer ayer por quinto día consecutivo, en un circuito que presentó una corriente vendedora muy fuerte, que no pudo ser contrarrestada por las compras por casi US$ 30 millones del BROU. En este contexto, el dólar interbancario registró un promedio de $ 19,749, un 0,25% por debajo de la media del martes. En abril solamente ha perdido un 2,93% y en 2008 la depreciación alcanza el 8,36%. Por su parte, el BROU redujo cinco centésimos la cotización al público y la ubicó al cierre en $ 19,45 a la compra y $ 20,05 a la venta. Agentes de mercado dijeron a El País que el República realizó las primeras compras muy temprano en la tarde, y finalmente sobre el cierre barrió con toda la oferta existente en $ 19,75.
El Banco Central (BCU) mantuvo su política contractiva durante la semana pasada al emitir títulos en pesos por montos superiores a los que vencieron.
En efecto, los vencimientos alcanzaron los $ 2.915 millones, mientras que las emisiones fueron por $ 4.190 millones, por lo que extrajo del mercado por este concepto $ 1.275 millones.
Los títulos emitidos fueron Letras de Regulación Monetaria (LRM) en pesos y Certificados de Depósitos (CD).
En el caso de las LRM, el total licitado fue por $ 780 millones a plazos que oscilaron entre un mes y tres años.
Por su parte, los CD emitidos alcanzaron los $ 3.410 millones con vencimientos de entre cuatro y 14 días.
Tasas. El Comité de Política Monetaria del BCU (Copom) se reunió el viernes y decidió mantener incambiada la tasa de política monetaria en 7,25%.
Esta decisión implica que la autoridad monetaria continuará con su política contractiva con el fin de mantener a raya las presiones inflacionarias, sin incidir en el valor del dólar. Los conflictos de la política monetaria MONEDA | El dinero aumentó 30% en el 2007 y el BCU aumentó fuertemente su posición en dólares a US$ 2.926 millones
El intento por evitar la caída del tipo de cambio llevó a acumular reservas en el BCU pero aumentó la inflación y la deuda pública en pesos
Una solución para la pesada tarea de llegar al lector con un análisis de las variables monetarias es empezar por enumerar algunas de las consecuencias visibles: el dólar está cada vez más barato, las tasas de interés en pesos han subido y la inflación es un problema que se palpa al hacer las compras mes a mes. De esta forma, el punto de partida ya contiene elementos cotidianos en los que están en juego decisiones económicas trascendentes en la vida del lector. Entonces nos preguntamos: ¿cuáles son los desarrollos monetarios del 2007 que explican este estado de las cosas?
Empezando por la inflación, las variables monetarias tienen mucha responsabilidad sobre los movimientos generalizados al alza de los precios. Muchas veces se confunde inflación con el aumento de algún precio en particular (carne vacuna la semana pasada, morrones el mes que viene, etc.), estos ciertamente afectan el índice de precios al consumidor en un momento pero lo único que generan es un cambio de precios relativos y modificaciones en las decisiones de consumo, pero no justifican que todos los precios aumenten en la misma proporción.
La clave en el razonamiento anterior es lo que se denomina convalidación monetaria. Cualquiera sea el empuje inicial, el factor determinante para que exista inflación es que la cantidad de dinero aumente más de lo que desean que lo haga los agentes económicos. Como en cualquier mercado, si la oferta aumenta más que la demanda el precio baja, la inflación es la contracara de la pérdida de poder adquisitivo del dinero.
DINERO. El problema que tenemos los economistas es que, además de tratarse de conceptos difíciles de explicar, con una fuerte carga técnica, nos encontramos que no tenemos una sola definición de dinero. En el cuadro adjunto se observan algunas definiciones y las magnitudes promedio de cada trimestre del 2007. Por un lado está el circulante en poder del público, que son los billetes que emitió el Banco Central y que están fuera de los bancos. Al cierre del 2007 son $ 16.410 millones, un 18% superior a la cifra registrada al cierre del año anterior.
Pero el concepto se empieza a ampliar al considerar también el dinero que está a la vista en los bancos pues forma parte del circuito de transacciones económicas al utilizarse para emitir cheques o realizar retiros por cajeros automáticos. Esta definición de dinero para transacciones se llama M1 y de acuerdo al cuadro, al cierre del 2007 se ubicaba en $ 52.892 millones, el ascenso en el último año fue del 29,3%.
Este aumento del dinero para transacciones supera el mayor nivel de actividad que hay en la economía y aún con estimaciones preliminares muy optimistas sobre el nivel de actividad, se observará un fuerte aumento como porcentaje del PIB tal como se ilustra en el Gráfico Nº 1. El dinero para transacciones ha pasado del 7% del producto a aproximadamente el 9%.
Hay otras definiciones de dinero más amplias, como ser incorporar los depósitos a plazo en moneda nacional en lo que se conoce como M2. En el cuadro adjunto se observa que al sumar el dinero ahorrado lo que se incorpora es poco importante, la "pesificación" de la economía se está dando solamente para transacción.
DÓLAR. Efectivamente, a pesar de la caída sostenida en el año del valor del billete verde el ahorro en dicha moneda sigue siendo muy importante. Si se suman los depósitos en dólares se llega a un concepto bimonetario de dinero que en el Cuadro llamamos M3. Al estar medido en pesos registra un muy leve aumento y en términos reales cae 5,2% en el cuarto trimestre del año. A pesar que hay más dólares en la economía, su poder de compra de bienes y servicios que se comercializan en Uruguay se ha deteriorado.
Nuevamente nos vemos obligados a hablar de oferta y demanda. La oferta de dólares en la economía uruguaya es muy fuerte: inversiones desde el exterior, exportaciones y turismo. A su vez la demanda se ha debilitado porque a pesar de las importaciones crecientes el ahorro se orienta hacia opciones en pesos o directamente al sector productivo.
El gobierno ha intentado sostener el tipo de cambio y ha realizados fuertes compras de dólares contra lo cual ha inyectado billetes a la economía. Las compras de dólares ingresan al balance del Banco Central y generan el efecto que se ilustra en el Gráfico Nº 2, la posición en moneda extranjera del BCU prácticamente se ha duplicado en el año hasta llegar cerca de US$ 3.000 millones. La posición en moneda extranjera es la diferencia entre activos y pasivos en moneda extranjera que, cuando tiene signo positivo, implica que la autoridad monetaria tiene mayor cantidad de reservas internacionales que deudas expresadas en moneda extranjera.
PASIVOS MONETARIOS. En el caso que el patrimonio no crezca fuertemente, una mayor posición neta en moneda extranjera como la ocurrida implica una menor posición en moneda nacional. Esto ocurre porque detrás del aumento de los activos en dólares debe haber un crecimiento de pasivos que si no están en moneda extranjera debe estar en pesos. En otras palabras, el BCU apuesta a juntar dólares y para ello paga con deuda en pesos.
Por lo tanto, hemos visto el dólar caer en el 2007 y al gobierno intentar detener dicha caída comprando dólares. El resultado ha sido la generación de mayores niveles de inflación por la emisión de pasivos monetarios y un incremento en la tasa de interés. En efecto, en el último trimestre del año para evitar que la inflación se disparara por encima del 10%, el BCU decidió cambiar la política monetaria y empezar a pagar intereses para quitar parte del exceso de pesos de la economía y dejar de alimentar la inflación.
El Gráfico Nº 3 ilustra la evolución reciente de la política monetaria. En el eje de la derecha se mide la variación anual de los pasivos monetarios que como indica la línea gráfica estaba aumentando al 30% anual y ha bajado al 19% al final de enero. La contracara de la reducción de los pasivos monetarios es mayor deuda del BCU en pesos y para ello paga más tasa de interés. Un indicador básico es la tasa call interbancaria que se mide en el eje de la derecha y ha subido desde niveles del 4,0% previo al cambio en la política monetaria (agosto del 2007) al 7,25% en que se ha estabilizado desde noviembre.
La compra de dólares ha sido de tal magnitud que la única forma de evitar una explosión inflacionaria ha sido colocar deuda en pesos. Solamente el manejo inteligente de los plazos de colocación y la pérdida de valor del dólar han evitado mayores tasas de interés. De todas formas el stock de deuda en pesos ha crecido significativamente y a partir de ahora hay que renovar ese stock al vencimiento y aceptar las condiciones de mercado.
Para tomar como referencia, las Letras de Regulación Monetaria han aumentado $12.749 millones en el 2007 a las que se agregan las Notas en UI, que agregaron otros $ 2.648 millones. Este incremento sumado a la suba en la tasa de interés pone presión sobre las finanzas públicas en el futuro.
Mercado. El BCU estima que la actual tasa no presiona a la baja la divisa
El Banco Central (BCU) y algunos analistas consideran que en los próximos meses se detendrían las presiones a la baja del dólar. Para el Central la actual tasa de interés de referencia no genera presión adicional a la baja en la divisa.
Desde el BCU se espera que la presión a la baja en el dólar se modere en los próximos meses y que se reduzca la oferta de la divisa en el mercado interno tras el mes de mayor intensidad en la llegada de turistas.
En el primer mes del año la divisa se derrumbó pese a que el gobierno "adelantó" compras que tenía previstas para más adelante, confiaron a El País fuentes oficiales.
Los funcionarios destacaron que el mismo fenómeno se vio en otros países de la región, como Colombia, Chile, Perú y, en menor medida, Brasil y México. "Es probable que en algún momento ceda la caída del dólar (a nivel internacional) porque no se lo va a dejar caer tanto", agregaron.
Algunos analistas consideran que el Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU del próximo viernes debería mantener la tasa de referencia (call money) en 7,25% para no generar más presiones a la baja en el valor del dólar.
En el Central la posición de mínima es mantener la tasa de interés de referencia. Si bien la inflación de enero (0,78%) fue inferior a la del mismo mes del 2007 (1,77%), se considera que sigue siendo un registro alto.
Por otro lado, se cree que no hay un peligro de presión al alza en los activos en pesos porque las tasas de interés locales sean más altas que las internacionales tras las bajas dispuestas por la Reserva Federal.
Si hubiera un exceso de pesos en el mercado por ese desarbitraje en las tasas, los rendimientos de las letras que emite el BCU "tendrían que haber bajado y eso no ocurrió", dijeron fuentes del Central. La mayor presión de pesos se ve más en el mercado inmobiliario y de tierras, agregaron.
¿AJUSTE A LA BAJA? Para algunos analistas, sin embargo, la coyuntura podría hacer necesario incluso aplicar una baja en la tasa de interés de referencia para no seguir presionando al dólar. El economista Adrián Fernández dijo que la diferencia en las tasas locales y las internacionales está jugando en la baja de la divisa. "Lo que importa en última instancia es el diferencial. Es muy fuerte el estímulo que se está produciendo para que los agentes pasen sus portafolios de dólares a pesos", dijo Fernández a El País.
Agregó que "en el próximo Copom estaríamos observando tasas estables en pesos o inclusive la posibilidad de una reducción pequeña". El economista afirmó que con otra decisión, "el estímulo hacia una apreciación del peso sería muy alto, lo que determinaría una caída (del dólar) o que el BCU compre cantidades importantes de dólares inyectando pesos de más en el mercado doméstico".
En eso coincide el economista Javier de Haedo, quien expresó hace algunos días que debería mantenerse la tasa de referencia del BCU o incluso bajarla para no presionar más a la depreciación al dólar.
El economista Jorge Caumont dijo a El País que la profundización en la brecha entre tasas en pesos y dólares a favor de las primeras, "va a atraer inversiones de portafolio en Unidades Indexadas y en depósitos en pesos, lo que presionará a la baja el tipo de cambio".
Caumont señaló que lo más probable es que el Copom mantenga la tasa de referencia en el actual nivel de 7,25%. un firme crecimiento del PIB y un razonable rendimiento exterior".
Pablo Montaldo Economista Si usted piensa que el dólar en mercado interbancario vale los aproximadamente 21 pesos que señala el "cierre" diario del Banco Central, se equivoca. Créame, vale menos. Durante el mes de enero, el dólar pudo cerrar sistemáticamente por encima de los 21 pesos únicamente debido a la fuerza compradora de la autoridad monetaria. En el primer mes del año el Banco Central compró aproximadamente 259 millones de dólares en el mercado, un promedio de casi 12 millones diarios. Esta demanda adicional representó más de la mitad de lo transado. ¿Qué hubiera pasado si el Banco Central no hubiera intervenido diariamente y tan fuertemente? El dólar hoy valdría menos de lo que vale. ¿Qué pasará el día que el Banco Central deje de intervenir? El dólar caerá. ¿Por qué el Banco Central decidió intervenir en el mercado? Para que el dólar no se cayera. ¿Es lógico que el Banco Central intervenga? Es opinable. ¿Tienen algún costo estas intervenciones del Banco Central? Sí. Sobre si es el Banco Central el que se debería ocupar de mantener la competitividad de la economía, puede haber varias bibliotecas. En los países desarrollados y en aquellos que se han fijado metas de inflación, el Banco Central se ocupa de mantener a raya los precios y, en algunos casos, de que la actividad económica no muestre oscilaciones bruscas. Punto. Del tipo de cambio se ocupa el mercado. Los dólares comprados por el Banco Central en enero significaron una inyección de unos 5.500 millones de pesos a la plaza. Para que esa cantidad de pesos no terminara generando una mayor inflación, la misma fue absorbida con emisión de nueva deuda, tanto en pesos como en unidades indexadas (UI). De hecho, la deuda en pesos y UI aumentó en 8.600 millones de pesos en el mes. Si en los restantes meses del año la deuda pública aumentara al ritmo que lo hizo en enero, se pasaría de los US$ 16.000 millones que el Estado debía a fines de 2007 a unos US$ 21.500 millones a fines de 2008. Y gran parte del aumento habría sido para sostener el tipo de cambio. A esta altura usted ya se debe estar preguntando: ¿vale la pena el dólar a $ 21? ¿Qué hubiera pasado si el Banco Central no hubiera intervenido a diario y tan fuertemente?
Claves para entender cómo acciona el tipo de cambio
El presente análisis de la consultora Oikos, en esta oportunidad trata de interpretar y explicar la evolución reciente del tipo de cambio nominal o cotización de la moneda extranjera (en este caso, el dólar estadounidense) frente a la moneda local (peso).
Como cualquier bien, la moneda extranjera tiene su precio, que es la cantidad de moneda nacional que se debe pagar por cada unidad de aquella. Sin embargo, la determinación del mismo no siempre se realiza donde se encuentran oferta y la demanda.
Particularmente, podemos determinar algunos casos:
Tipo de cambio fijo: la cotización de la moneda extranjera es determinada administrativamente por la autoridad monetaria (Banco Central, por ejemplo), la cual se compromete a comprar y vender según los requerimientos del mercado.
Tipo de cambio flotante: el precio es determinado por la libre acción del mercado, sin intervención de ninguna clase por parte de la autoridad monetaria. En medio de estos dos extremos existen diferentes alternativas, dentro de las cuales se ha desenvuelto el mercado cambiario local en los últimos años:
Paridad deslizante: el tipo de cambio es determinado por la autoridad monetaria con anuncios de antemano de cambios en su valor; este sistema operó entre 1978 y 1982 y se lo conoce como “la tablita”.
Bandas de flotación: el tipo de cambio fluctúa libremente entre un valor mínimo (al cual se obliga a comprar moneda extranjera el banco central) y un valor máximo (al cual se obliga a vender); este sistema estuvo vigente desde 1990 hasta junio 2002.
Flotación sucia: si bien la cotización de la moneda extranjera la determina el mercado, la autoridad monetaria interviene (comprando o vendiendo) ocasionalmente, según los objetivos de política económica que persiga; es el caso actual, donde a través de los bancos estatales (Brou y BCU) el gobierno influye en la determinación del tipo de cambio.
Los beneficios y limitantes de la adopción de alguna de las alternativas descritas es variada y discutible, y excede el objetivo de la presente nota, por lo que lo abordaremos en futuras participaciones.
Demanda de bienes Como variable relevante en cualquier economía, las variaciones que presente el tipo de cambio influyen directa e indirectamente sobre el poder de compra de la moneda local, la demanda de bienes importados y nacionales, los costos de las empresas y la competitividad del país, entre otros.
Un aumento en la cotización de la moneda extranjera genera un encarecimiento de los bienes importados, mientras que un descenso implica un abaratamiento de los mismos en moneda nacional.
En igual sentido, un mayor tipo de cambio implica que el precio de los bienes exportados sea mayor en términos de moneda local.
En consecuencia, las variaciones en el tipo de cambio determinan cambios en los precios relativos entre bienes producidos en el exterior y localmente y afectan directamente en el nivel general de precios internos. Controlar la evolución del tipo de cambio permite mantener bajo control la inflación.
Más frecuentemente en los últimos días, pero desde enero, la cotización del dólar ha presentado una tendencia a la baja que acumula en lo que va del año casi un 9%.
Mientras que a diciembre 2006 la moneda estadounidense (cotización interbancaria vendedora) se situaba en $ 24,45, el pasado martes 9 lo hacía a $ 22,30.
Varias causas Dentro de las causas de este comportamiento, podemos identificar factores externos, así como del mercado local de cambios. El debilitamiento (caída en su precio) del dólar frente a las principales monedas internacionales se ha verificado en la totalidad de los mercados financieros internacionales, producto de las expectativas de un menor crecimiento de la economía estadounidense, y Uruguay no es la excepción.
A nivel local existen varios determinantes para que la cotización del dólar presente actualmente una tendencia descendente.
El ingreso fuerte de divisas producto de los niveles récords de exportación, así como de una creciente inversión extranjera directa alimentan una mayor oferta de moneda extranjera. Los precios internacionales de los principales bienes exportados (de base agropecuaria) están al alza, por lo que se “reciben” más dólares por nuestras ventas al exterior.
La mayor actividad de las empresas y consumo de las familias está generando una mayor necesidad de pesos para afrontar sus pagos corrientes.
Las colocaciones nominadas en pesos están siendo más rentables (por ejemplo, las en unidades indexadas), producto del fortalecimiento de la moneda local frente al dólar y el reducido retorno de estos instrumentos.
El tamaño reducido de la plaza financiera local, con una participación mayoritaria de los bancos públicos en la operativa de cambios, determina que las acciones (intervenciones) de estos influyan significativamente en la cotización del dólar.
La meta inflacionaria El pasado lunes, el BCU vendió U$S 9 millones para afrontar el pago de obligaciones que vencieron ese día, con lo cual la cotización del dólar descendió 1,98%. Con el objetivo explícito del gobierno de mantener la inflación por debajo del 10%, el mantenimiento de un tipo de cambio “bajo” ayuda a controlar el nivel de precios internos.
En consecuencia, en el muy corto plazo se mantendrá la tendencia descendente del tipo de cambio con volatilidad en su comportamiento producto de las acciones de los bancos públicos en función de la evolución de los precios internos y sus necesidades financieras. En la medida que las acciones de política monetaria sean eficaces en el combate a la inflación, las menores intervenciones en el mercado de cambio de los bancos públicos determinará un menor descenso en la cotización de la moneda estadounidense. * Director del Departamento de Análisis de Coyuntura Económica y Proyecciones de la consultora Oikos.
El Banco Central esconde su estrategia para defender un tipo de cambio mínimo cuyo valor no identifica. Agentes privados se quejan que no saben qué está pasando. El peso se apreció 1,28% en la semana.
El Banco Central no quiere que los privados sepan cada día qué hará en el mercado mayorista de cambios. Los agentes privados afirman que el gobierno, es decir, el Banco Central y el República, no son unos actores más del mercado, sino que su peso define el precio cada día y, con ello, las pérdidas o ganancias en el sistema. En el Central afirman que si los privados se anticipan a su comportamiento, la especulación complicará la política económica.
Este escenario, reconstruido por Ultimas Noticias después de dialogar con fuentes de conducción y técnicas del Banco Central y experimentados operadores de mesas de cambio privadas, explica las fluctuaciones que tiene el valor del dólar cada día, pero esconde las estrategias que se esconden detrás.
CIERRE DE AYER
El dólar, tanto el fondo como el billete, cerró este viernes a 23,10 y 23,15 pesos en el interbancario, lo que hizo una apreciación de 1,28% o 20 centésimos de la moneda nacional en la semana. La caída del tipo de cambio ayer fue de 0,21%. En el minorista, la divisa cerró a 22,60 y 23,40 pesos para compra y venta respectivamente.
El Banco Central compró ayer 400.000 dólares, pese a lo cual el mercado estaba operando a 23,05 pesos por dólar, 10 centésimos debajo del cierre del jueves. En ese momento apareció el Brou y compró los dólares que le ofrecieron a 23,10 pesos. El mercado corrió el precio mínimo a 23,15 pesos, y el Banco Central tomó estos valores para dar el cierre de la semana.
El tipo de cambio define entre otras cosas el nivel de precios al consumo. Por ello, los servicios técnicos del Banco Central hicieron un estudio buscando el tipo de cambio mínimo para contener la inflación, pero que no haga perder competitividad interna y externa a la economía.
“Ese valor está en el fondo de un cajón del despacho presidente (del Central, Walter Cancela), y no se lo damos a nadie”, comentó una calificada fuente.
El informante deslizó que en una de las reuniones de los últimos días, alguno de la más alta conducción del Central bromeó que “ahora estamos como vidriera de bazar: queremos que nos miren las tasas”, en alusión a que procuran que los agentes privados cambien el precio del dólar por la tasa de referencia (5%).
Agentes privados, sin decirles lo que está pasando en el Central, dijeron por separado que lo único que explica esto es que la autoridad monetaria esté tratando de esconder su estrategia respecto al tipo de cambio, lo que indica que en eso saben donde están parados. Plantean que la volatilidad actual les quita posibilidad de programar sus negocios, pero afirman que el mercado queda tan sensible, realiza las operaciones indispensables, y cuando aparece algunos de los agentes privados, el gobierno, el Central, o el Brou comprando dólares, en seguida todos reaccionan subiéndole el precio de golpe. “Con esta estrategia siempre pierde (el gobierno) porque terminan comprando más arriba de lo que está operando el mercado”, dijo el jefe de una importante mesa de cambio privada.
Pero todo es relativo. Esta semana, entre el Central y el Brou hicieron bajar el tipo de cambio hasta 22,90 pesos por dólar, el miércoles. “Lo que no saben, es que vendimos, el mercado bajó, y al día siguiente (el jueves) compramos a precios menores, y ganamos”, explicó un calificado técnico del Central.
Agregó que “por todo esto, es un disparate que vayamos a explicarle a los agentes privados lo que estamos haciendo”. De todas formas, hoy llega Cancela de Lima, donde participó de una reunión de presidentes de bancos centrales de la región, y definirá lo que se hará la semana próxima.