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lunes, 20 de abril de 2009

Legisladoras están en pie de guerra


La bancada bicameral femenina del Parlamento explotó en ira al conocer la reglamentación que la Corte Electoral dio a la ley de Cuota, la tildó de ignorante, irresponsable y de querer discriminar; por eso presentará mañana un proyecto de ley interpretativo de la norma, que obliga a que en las listas aparezca un tercio de postulantes femeninas.
La Corte entiende que las ternas se componen por primer titular, su suplente y el segundo titular; y no por primer, segundo y tercer titular, con lo cual, según las legisladoras, todos los titulares podrían ser del mismo sexo. La senadora Mónica Xavier (Partido Socialista), una de las principales referentes de la bancada bicameral femenina, fue dura al referirse a la corporación electoral, ya que a su juicio la interpretación de la norma fue “perversa” con una “mala intención”, con la base de criterios “discriminatorios”. “La Corte ha hecho una interpretación sinceramente increíble”, sostuvo.Por su parte, la senadora Margarita Percovich (Vertiente Artiguista) comentó que la Corte “forzó el espíritu” de la ley, porque con la reglamentación que realizó “cada partido puede eludirla”. Consultado por Ultimas Noticias, el ministro Edgardo Martínez Zimarioff comentó que con la reglamentación la Corte intentó “que no se burle” la ley y exista “una multisexualidad” en las listas. Sobre los ataques dijo que “de ninguna forma” hubo detrás interés de “apartarse” del espíritu de la ley, y señaló que “quizá las legisladoras leyeron mal la reglamentación”. Martínez Zimarioff se mostró sorprendido también porque las legisladoras tomaron conocimiento de la reglamentación dos días antes de realizada. Xavier ya inició contactos con diferentes sectores de todos los partidos políticos para recibir el apoyo, para poder alcanzar los dos tercios de votos de la Cámara de Senadores, mayoría especial que se requiere para modificar una ley electoral. La legisladora socialista comunicó que su bancada tiene intenciones de presentar como grave y urgente la ley interpretativa este miércoles, cuando el Senado se reúna en sesión extraordinaria para resolver el juicio político al intendente de Maldonado, Oscar de los Santos.
Últimas Noticias, 20 de abril

miércoles, 25 de marzo de 2009

Aprobaron cuota política



Diputados aprobó por 75 votos en 78 el proyecto de ley de cuota política que obliga a los partidos políticos a incluir al menos una mujer cada dos hombres en las listas para las elecciones internas.

La Cámara de Diputados discutió durante toda la tarde de este martes y hasta las 20:30 horas este proyecto de cuota política, que convirtió en ley, dado que consiguió superar la mayoría requerida que, en este caso, eran dos tercios de los votos. Ahora pasa al Poder Ejecutivo para su promulgación El articulado obliga a los partidos políticos a incluir al menos una mujer cada dos hombres en las listas para las próximas elecciones internas y aplaza para el año 2014 su aplicación en las listas para los comicios nacionales y también para los departamentales. El tema fue incluido en la sesión como "grave y urgente" por la bancada oficialista, en el entendido de que los plazos son cortos, ya que la normativa se aplicará a partir de las elecciones internas del 28 de junio. El Frente Amplio votó en bloque por la afirmativa, pese a que algunos legisladores del MPP han marcado discrepancias con esta iniciativa. De hecho, durante la discusión en sala, la diputada de dicho sector, Ivonne Passada, dejó planteada su duda acerca de que esta normativa efectivamente se convierta en un instrumento para avanzar en la participación de la mujer en política. Su par, Carlos Gamou, también dejó en claro que votó afirmativamente por disciplina partidaria y no por convicción personal. Es más, el integrante de la CAP-L elogió los argumentos dados en sala por el diputado nacionalista Jorge Gandini. El Partido Colorado votó en bloque por la afirmativa (al igual que el oficialismo), mientras que en el Partido Nacional la votación estuvo dividida, ya que en ambos sectores (Alianza Nacional y Unidad Nacional) algunos legisladores marcaron discrepancias. Finalmente, no acompañaron el proyecto los diputados Jorge Gandini, Gustavo Borsari y Miguel Otegui, suplente de Bertil Bentos. Sobre los argumentos en contra, Borsari dijo que no está de acuerdo en que alguien llegue al Parlamento por el simple hecho de ser hombre o mujer. En tanto, Gandini se mostró partidario de la participación de la mujer en las listas y puso como ejemplo las suyas, pero dijo estar en contra de que "la cuota política vulnere la libertad del ciudadano de elegir su representación".
“Yo creo que no hay que discriminar por sexo, que hay que luchar contra eso. Creo que deben generarse mecanismos de discriminación positiva en el interior de nuestras vidas y en las reglas sociales con las que convivimos en las leyes. Sin embargo, no comparto, para nada comparto –y esta es una posición que he sostenido siempre y las compañeras de mi partido lo saben- que la cuota pueda ir por encima de la representación ciudadana. Yo entiendo que la soberanía reposa en la libertad del ciudadano cuando elige, que en un sistema republicano democrático representativo, la representación que cada ciudadano quiera dar no puede tener ningún tipo de limitación”, señaló.
Pero dentro del Partido Nacional hubo encendidas defensas del articulado. Las diputadas Sandra Etcheverry, Adriana Peña y Beatriz Argimón entienden que este es un gran instrumento para lograr la democracia real. Así lo señaló la Argimón en sala. “Estoy absolutamente convencida que es la única herramienta capaz de permitir una apertura de la estructura político partidaria (…) Las mujeres en este país hemos participado históricamente con nuestros compañeros y hemos construido con nuestros compañeros todas las colectividades políticas de nuestro país”, indicó.
En tanto, el miembro informante por la mayoría, el diputado de la Vertiente Artiguista, Edgardo Ortuño, informó que Uruguay ocupa el lugar número 65 a nivel mundial en cuanto a la proporción de mujeres parlamentarias y enfatizó que las mujeres no acceden con facilidad a los órganos de toma de decisiones. En este sentido, llamó a que el Parlamento dé el ejemplo. “El Parlamento, más allá de su juicio real, es particularmente visible y simbólico en este sentido. Ningún otro ámbito a resistido tanto la incorporación de las mujeres como poder político; y es desde allí donde hay que dar señales claras. Es desde aquí de donde hay que dar señales claras sobre la apertura y la promoción a la participación política de la mujer en plan de igualdad. Sabemos que el poder no reside exclusivamente en el ámbito político, vaya si lo sabemos, pero no debemos subestimar su peso simbólico en la democracia”, señaló.
A diferencia de otras oportunidades, esta vez la sesión culminó con aplausos y abrazos entre legisladoras del Partido Nacional y el Frente Amplio.
El Espectador, 25 de marzo

martes, 24 de marzo de 2009

Cuota política: oposición dividida para aprobación



La ley de cuotas políticas se votará esta tarde en la Cámara de Diputados en medio de divisiones en los partidos tradicionales que ponen en riesgo su sanción definitiva. El Frente Amplio vota en bloque
El proyecto de ley que establece que establece que de cada tres hombres deberá haber al menos una mujer tanto para las internas como para las elecciones de 2014, se pondrá a consideración de la Cámara de Diputados hoy. El coordinador de bancada del Frente Amplio, Gustavo Bernini, informó a Ultimas Noticias que se presentará una moción “grave y urgente” para discutir el proyecto y que toda la bancada oficialista votará favorablemente. Dentro del oficialismo, la iniciativa generó divisiones debido a que el Espacio 609 se manifestaba en contra. De todos modos, el diputado Carlos Gamou anunció que acompañarán la ley pese a que reconoció tener “diferencias” con el resto de la bancada. Más allá de las mayorías frenteamplistas, el proyecto requiere dos tercios para su sanción definitiva y las divisiones en los partidos tradicionales ponen en riesgo su aprobación. El diputado Pablo Abdala aseguró que tiene “dudas” sobre la actitud que tomará aunque se mostró contrario a la naturaleza del proyecto dado que a su entender implica una “discriminación” más allá de perseguir buenos objetivos. Además, sostuvo que Uruguay no está tan atrasado en cuanto a la participación femenina en la actividad política. Algunos legisladores que a priori se mostraron contrarios a acompañar el proyecto son Carlos González Álvarez, Juan José Bruno, Rodrigo Goñi y Jorge Gandini de Alianza Nacional al igual que el herrerista Gustavo Borsari. Los blancos garantizan que habrá libertad de acción y no responderán a mandatos sectoriales dado que entienden que es un tema muy personal. En tanto, desde el Partido Colorado el diputado Gustavo Espinosa se mostró favorable a votar el proyecto mientras que Germán Cardozo anunció que no lo hará. Ya con media sanción del Senado, la iniciativa genera muchas expectativas en los impulsores que esperan que quede registrado en actas como una sesión “histórica” donde se garantice la equidad de género. En este sentido, la diputada Beatriz Agrimón, una de las principales impulsoras del proyecto, dijo a Ultimas Noticias que el solo hecho de llevar la discusión al Plenario de la Cámara de Diputados ya fue “un logro” ya que permitirá ver las distancias que tienen muchos políticos “del discurso a los hechos”. A su vez, aseguró que a muchos les da “temor” que se apruebe una ley de estas características debido a que tienen acuerdos políticos para acceder a una banca que se podrían romper ante la nueva normativa. Más allá de considerar “un paso más importante” la aprobación del proyecto en caso que se concrete, Argimón sostuvo que será “muy tímido” respecto a otros países. La diputada nacionalista agradeció el apoyo del líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, por la lucha que dio en el Senado y afirmó que al día de hoy Uruguay es “un desastre” a la hora de garantizar el acceso de las mujeres a los lugares de toma de decisiones. “Hay países musulmanes que están mejor que nosotros”, dijo. La legisladora considera que una ley como esta sería una señal importante de apertura tanto para las mujeres como los jóvenes, dos sectores de la sociedad que considera relegados a la hora de acceder al poder.
Últimas Noticias, 24 de marzo

martes, 26 de agosto de 2008

Inútil sin ser hombres



Se confirman las inequidades laborales entre hombres y mujeres en América Latina
Las trabajadoras del mundo perciben una remuneración menor que la de los varones aunque tengan más educación formal, se encuentran por debajo en las brechas salariales a nivel mundial y en su mayoría tienen los trabajos inestables y de tiempo parcial de la sociedad, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Las mujeres reciben en promedio 22% menos de la remuneración salarial que perciben los hombres por hacer el mismo trabajo, a pesar de que tienen una mayor preparación
educativa, según los datos aportados por la OIT durante el seminario internacional Igual pago por trabajo de igual valor realizado ayer en Santiago de Chile.
La OIT es la agencia tripartita de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conformada por gobiernos, empleadores y trabajadores de sus Estados miembros.
Según el informe presentado en la actividad, la brecha salarial varía entre 12% en los países nórdicos, y 50% en los que tienen mayor desigualdad. La diferencia se justifica mayoritariamente por la distribución desigual de las tareas domésticas y la concentración de las mujeres en empleos inestables, de menor responsabilidad, tiempo
parcial y peor remunerados, según los expertos de la Organización, informó EFE.

Paradójicamente, la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor es uno de los convenios fundamentales de la OIT (el número 100) ratificado por la mayoría de sus asociados.

Sin embargo, muchas de las legislaciones de los Estados miembros no están actualizadas para la implementación del convenio ni se han establecido mecanismos para asegurar su cumplimiento.

Respecto a la ubicación de los países latinoamericanos dentro de las brechas salariales entre hombres y mujeres, los que encabezanla tabla son Guatemala, con 58%, Perú (61%), México y Bolivia (63%), y Brasil (67%). En contrapartida, los que tienen menores brechas son Honduras, con 81%, Venezuela (79%), Panamá (78%), El Salvador (77%), Colombia y Costa Rica (75%), Ecuador (73%), República Dominicana (72%) y Uruguay (71%).
Recordemos que en nuestro país, las mujeres ganan en promedio 71% de lo que se les paga a los hombres y son la mayoría de los trabajadores desocupados, pese a que están mejor calificadas que sus pares hombres, duplicándolos en el egreso de la universidad, según la publicación Uruguay: Ampliando la igualdad de oportunidades laborales para las mujeres elaborado por el gobierno uruguayo y el Banco Mundial
La Diaria, 26 de agosto

miércoles, 28 de mayo de 2008

Cuota política: FA vota proyecto de los blancos



El Frente Amplio aceptará hoy las modificaciones de los blancos al proyecto de cuota política. En consecuencia, las mujeres tendrán cuotificación para las internas de 2009 y a nivel nacional a partir de 2014.

Si bien el período de negociación no está cerrado, y la bancada de senadores del Frente Amplio (FA) intensifica los contactos con sus pares del Partido Nacional (PN) para alcanzar un acuerdo que logre los votos, hoy saldrá con destino a Diputados el proyecto de cuota para las mujeres propuesto por los blancos.

Es que las posturas están muy cerradas y en última instancia, luego de que salga negativo el proyecto original, el FA aceptará el sustitutivo del PN en la sesión extraordinaria que comienza a partir de las 9.30 de hoy el Senado, que levanta el tercer cuarto intermedio consecutivo, producto de la larga discusión del tema.

Las modificaciones de los blancos incorporan las internas al texto original que vino de comisión, pero indica que la cuotificación para las mujeres en las listas de cargos electivos sea, a nivel nacional, a partir de 2014.

La decisión fue tomada por la bancada de senadores oficialistas, al ver que no se alcanzan los dos tercios de votos (21) de la Cámara Alta para el proyecto tal cual lo pretenden. Sin embargo, fuentes políticas consultadas por Ultimas Noticias explicaron que el FA pondrá como condición para votar el proyecto a partir de 2014 que se extienda por dos períodos de gobierno, y no uno como proponen los nacionalistas.

Esto fue confirmado por medio de los contactos informales que mantuvieron los coordinadores de cada bancada, donde además se acordó que en la jornada de hoy no se extienda demasiado el debate como sucedió en las sesiones de los miércoles 14 y 21 de este mes. Consultado sobre el tema, el senador nacionalista Eber Da Rosa (Alianza Nacional) dijo a Ultimas Noticias que su partido se mantiene en "la tesitura" de no apoyar la cuotificación para las mujeres a nivel nacional a partir de 2009.

Por su parte, la coordinadora de la bancada de senadores oficialistas, Margarita Percovich (Vertiente Artiguista), confirmó a este medio que la primera modificación de los blancos al proyecto, referente a incorporar las internas, "la llevamos". Sin embargo, sobre el otro punto respondió que "lamentablemente" el Partido Nacional pretende hacerlo a partir de 2014, y agregó que su partido insistirá con que sea a partir de 2009.

El ánimo no es el mejor para esta nueva instancia de discusión, ya que generó mucho malestar a los blancos las manifestaciones por parte de las mujeres activistas en el Senado. En este sentido, organizaciones civiles convocaron durante los últimos días para que se llenen las barras de la Cámara Alta, con el fin de seguir la discusión y manifestarse tal como lo hicieron el miércoles anterior, con pañuelos en la cara.

El mensaje que se pretende enviar, según explicaron, es que en países del mundo islámico, donde las mujeres sufren gran discriminación, de todos modos tienen más participación en los parlamentos (30%) que en Uruguay, que cuenta con un 11% de sus legisladores mujeres.

Últimas Noticias, 28 de mayo

jueves, 22 de mayo de 2008

Sólo aceptan cuota en 2009 para internas y municipales



El Partido Nacional enterró la posibilidad de establecer la cuota política, para las mujeres para 2009 en elecciones nacionales y el Frente Amplio debe resolver si acepta una fórmula que la habilite para 2014.

La iniciativa de la bancada del Frente Amplio no alcanzaría a los 21 votos requeridos, ya que los blancos mantienen su fuerte postura de no apoyar el proyecto. Sin embargo, presentaron una propuesta aditiva donde se llega a la cuantificación en las elecciones internas y departamentales del 2009, pero con la salvedad de que las cuotas a nivel nacional rijan a partir del 2014.

El senador Carlos Baráibar (Asamblea Uruguay) dijo en una intervención que la propuesta presentada por los blancos es una "excusa para hacer una cortina de humo pareciendo que están a favor de la cuota de la mujer".

El senador frenteamplista señaló a Ultimas Noticias que en una primera instancia van a votar por el proyecto inicial; en el caso de que no se llegue a los votos analizarán la situación y no descartan votar la propuesta del Partido Nacional, ya que lo consideran un mínimo avance en la negociación.

El presidente del Directorio del Partido Nacional, senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional), dijo en su intervención de ayer que el tema "hace a la calidad de la democracia" y aclaró que la ley es "un instrumento que acrecienta la participación".

El líder nacionalista sostuvo que "el éxito en la mejora de la representación innegablemente está referido hacia el interior de los partidos políticos, es imprescindible", aunque sentenció que la ley "merece una oportunidad para viabilizarlo".

Larrañaga aclaró que tiene "diferencias con el momento" en la interna de su bancada, y que iba a apoyar la cuota "a partir de 2009". De todos modos, dijo que "tenemos que leer bien las inclemencias y la jungla política donde, como en todo sector de la vida de una sociedad, hay pugna entre seres humanos con intereses contrarios".

Finalmente dijo que de todos modos la ley "no asegura, porque en muchas expresiones de esta sociedad necesitamos un cambio cultural, una conciencia entre los uruguayos".

Varios legisladores sostuvieron la postura del senador José Mujica, quien expresó que el tema de fondo es cultural, producto del machismo que vive la sociedad.

Por su parte, el senador Eduardo Lorier sostuvo que hay que conquistar nuevos lugares "pero no solo con las leyes, también desde la cultura".

“CONGELADOR”

El senador nacionalista Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) que inició la reposición del debate en la Cámara Alta, explicó que "en el Partido Nacional desde siempre las mujeres tuvieron participación y militancia muy importante, que está creciendo", y puntualizó que "no necesitamos ninguna ley para esto, al contrario".

A su juicio, el Frente Amplio "tuvo en el congelador el proyecto el año pasado, y quiso marcar su tiempo, para votarlo cuando le conviene". Gallinal reconoció que "a todos nos complica" y propuso: "¿por qué no hacemos una norma, genérica, equitativa, que contemple primero la sustancia y el objetivo fundamental?".

A su turno, Luis Alberto Heber (Herrerismo) reconoció que en la mujer "hay vocación de servicio" porque "participa en mayor proporción al principio de la militancia política". Sin embargo, explicó que "luego desaparece" porque "la constitución de la familia no la deja abocarse a la política", y no es por "capacidad", subrayó.

Al igual que Gallinal, Heber advirtió que "cuando viene a medida este llamado va a fracasar" y sostuvo que "lo que se busca es pagar una deuda política". A su juicio, "acá se quiere todo ya, o nada, ¿y que se obtiene?: nada; se busca confrontar y hablar para la tribuna". De todos modos, contó que apoyó la "posición de partido" más allá de pensar que "se tiene que obligar la cuota para romper vallas a la participación".

Mujeres, firmes en las barras

Desde temprano, varias decenas de mujeres siguieron en la barra del Senado la discusión sobre el proyecto de cuotificación política. Entre ellas se encontraban la diputada Beatriz Argimón (Alianza Nacional), la presidenta de la Vertiente Artiguista, Eleonora Bianchi, y la subsecretaria del Ministerio de Turismo, Liliam Kechichian.

En determinado momento, y cuando los senadores blancos hacían uso de la palabra, el grueso de las mujeres se puso un pañuelo sobre la cabeza y rostro, emulando la vestimenta de las mujeres musulmanas que lo utilizan para diferenciarse de los hombres. Una de las activistas consultadas por Ultimas Noticias comentó que la idea era "simular la cultura de mujeres que cuentan con un nivel de discriminación muy alto, pero que en sus parlamentos tienen el doble de presencia que en Uruguay".

Cuando se retomó la sesión en la tarde, otras 20 mujeres asistieron con un pañuelo negro en la cabeza. En medio de la sesión, el senador Baraibar hizo alusión a dichas mujeres, expresando que ellas también entendían que la propuesta de los blancos era una "excusa".

Últimas Noticias, 22 de mayo

miércoles, 21 de mayo de 2008

Mujeres se quedarán sin cuota parlamentaria



Las mujeres no lograrán que se apruebe el proyecto de ley elaborado por el Frente Amplio (FA) para incorporar la cuota política a la integración parlamentaria. El Partido Nacional decidió mantenerse firme en su postura de votar la ley solamente si la misma es aplicable a partir del año 2014 y no en las próximas elecciones, por lo que la Cámara de Senadores no obtendrá hoy la mayoría especial necesaria para aprobar el proyecto.

Cuando la Cámara levante el receso a las 9.30 horas, el oficialismo insistirá en la aprobación de la propuesta aplicable al 2009 y los blancos plantearán que en las próximas elecciones la cuota sea únicamente para la integración de los organismos partidarios.

"Nosotros tenemos una posición muy firme respecto a probar el funcionamiento del sistema en las elecciones internas. Si el resultado es satisfactorio, la puesta en práctica para las elecciones nacionales correría a partir de los comicios siguientes", dijo a Ultimas Noticias el senador Eber Da Rosa (Alianza Nacional).

Para la izquierda, la postergación resulta inaceptable, aunque habría disposición a incorporar el tema de las internas. La senadora Margarita Percovich (Vertiente Artiguista) dejó claro ayer que el FA mantendrá el proyecto original y que "dependerá del Partido Nacional si lo acompaña o no". Ayer no hubo ninguna reunión entre los representantes partidarios para intentar destrabar el tema, ya que tanto el oficialismo como la oposición consideran que las posturas están definidas pese a que el líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, intentó sin éxito convencer a su bancada de votar la cuotificación para respetar el compromiso con las mujeres.

Últimas Noticias, 21 de mayo

martes, 20 de mayo de 2008

Veinte años después



Entre 1973 y 1985 las mujeres uruguayas lucharon codo a codo con los uruguayos contra el terrorismo de Estado. El mundo privado se politizó y los caceroleos y las ollas populares eran pilares de la resistencia popular a la dictadura. El impulso hacia la liberación del autoritarismo también se manifestó en la emergencia de un movimiento de mujeres diverso, pluripartidario, con vertientes sociales y políticas, feministas y no, que buscaba integrar su búsqueda de una sociedad más democrática y más justa en la lucha social por la restauración del estado legal.

En setiembre de 1984 este movimiento de mujeres solicitó formalmente su ingreso a la Concertación Nacional Programática, un espacio de representación pluripartidaria y de diversos actores sociales, cuyo cometido era construir consensos en torno a una plataforma mínima para el nuevo gobierno democrático. La respuesta inicial fue negativa. No había lugar para las demandas de las mujeres en el proceso de construcción de la nueva democracia uruguaya. Recién en diciembre del mismo año los hombres flexibilizaron su posición y abrieron a las mujeres las puertas de un espacio que rápidamente estaba perdiendo legitimidad y sentido luego de celebradas las

elecciones que pusieron fin al régimen de facto. En esas elecciones ninguna mujer fue electa como titular al Parlamento uruguayo. Casi un cuarto de siglo después, hay políticos que siguen cuestionando el derecho de las mujeres de estar en los espacios donde se toman decisiones que afectan el rumbo de la sociedad en la que vivimos

todas y todos, nuestras familias y las generaciones futuras.

Razones de estructura

Según algunos opositores la cuota “denigra” a las mujeres, quienes tendrían que “ganarse el lugar”. ¿La cuota es denigrante para las mujeres, pero no el hecho de descalificarlas, alegando una supuesta falta de vocación política, cuestionando su capacidad intelectual y emocional para la vida política, hasta apelando a la “razón biológica” de que “la mujer se embaraza, luego amamanta”? ¿Cómo han de competir las mujeres “de igual a igual” en un juego cuyas reglas, inventadas por los propios hombres, no están escritas en ninguna parte, aunque todo el mundo sabe que el amiguismo y el poder económico pesan igual o más que la militancia o los méritos personales? Un juego, además, en el cual los hombres no sólo compiten sino que a la vez hacen de árbitro.

Para otros opositores aprobar la cuota pondría en peligro la “racionalidad” de la democracia, ya que abriría la puerta a una avalancha de demandas de representación: “primero las mujeres, luego los gays, los negros…”. Más allá de que se podría considerar saludable que una democracia contara con una ciudadanía activa que reclame el ejercicio efectivo de sus derechos, hay otras precisiones que merecen hacerse.

El caso de las mujeres es especial. No sólo porque son la mayoría de la población, sino porque la división sexual del trabajo es determinante en cómo se estructura y funciona nuestra sociedad. En otros países puede haber otros clivajes sociales que son igualmente

relevantes para la organización de la sociedad (en Bolivia raza, en Israel religión), pero en Uruguay son dos: género y “clase”.

Cada sociedad tiene que definir cuáles diferencias o desigualdades sociales considera políticamente relevantes y por lo tanto merecedoras de una representación específica. En el actual sistema electoral la diferencia territorial merece una representación especial (para salir electo como diputado en Flores se precisa la mitad de los votos que en Montevideo); asimismo, la ley 16.095 asegura el acceso de las personas discapacitadas a puestos laborales estatales. En estos dos casos, el tratamiento desigual en la ley se justifica en pos de lograr una igualdad de hecho.

Pertenencias

Lo que sorprende más hoy, 20 años después de que el primer proyecto de ley de cuotas fue presentado en el Parlamento, no es la falta de un debate sustantivo sobre las implicancias del actual sesgo de género en la representación política para la calidad o legitimidad de la democracia uruguaya, o de una argumentación racional sobre las dimensiones filosóficas, legales y prácticas de la iniciativa bajo discusión. Tampoco sorprenden los cambios abruptos de posición, que claramente responden a los intereses personales de quienes sienten su lugar privilegiado directamente amenazado.

Lo más chocante es que los dirigentes políticos hablan de las mujeres de sus propios partidos como si se refirieran a una fuerza ajena que impertinentemente pretende entrometerse en sus asuntos internos. ¿Es que las mujeres políticas no son también una parte orgánica de sus fuerzas políticas? ¿Acaso no pertenecen ellas a los partidos y los partidos también a ellas? Las mujeres ya han ganado su lugar una y otra vez con su militancia y con los aportes específicos que hacen como mujeres políticas, que enriquecen la agenda política para todas y todos. La sociedad uruguaya lo reconoce, ¿no

es hora de que los dirigentes también?

Niki Johnson

Coordinadora Área Política y Género del Departamento de Ciencia Política,

Facultad de Ciencias Sociales-Universidad de la República

La Diaria, 20 de mayo

viernes, 9 de mayo de 2008

Quieren más mujeres en la política



Un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Sociales revela que 3 de cada 4 uruguayos “desea” que en las próximas elecciones hubiera mujeres integrando las fórmulas presidenciales. El 60% quiere más legisladoras en el Parlamento.

Los resultados de la encuesta “Opinión, percepción y evaluación pública de las mujeres políticas en el Uruguay”, que será presentada hoy en el Parlamento y al que tuvo acceso Ultimas Noticias, concluye que el 74,4% (uno de cada tres) uruguayos “desea” que en las próximas elecciones nacionales hubiera mujeres integrando las fórmulas presidenciales. El informe elaborado por el Departamento de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales (Udelar).

Ante la pregunta “¿qué opina respecto a que en las próximas elecciones se incluyan a candidatas mujeres en las fórmulas presidenciales de los partidos políticos?, ¿sería deseable, no sería deseable o es irrelevante?”, tres cuartas partes respondió que sería “deseable”. En tanto, el 14,2% respondió que es “irrelevante”, el 7,4% “no sabe no contesta” y sólo el 3,9% afirmó que “no sería deseable”.

Últimas Noticias, 9 de mayo

viernes, 2 de mayo de 2008

¿Las damas primero?



Ante una respuesta de Cotidiano Mujer (Debate Abierto)
Llama la atención la ausencia de debate público sobre los conceptos de “discriminación positiva” y “cuota política”, e incluso sobre la “relectura en clave de género” de todas las manifestaciones sociales y culturales, empezando por el lenguaje.
Si el silencio se debiera a conformidad, sería explicable. Pero no es así. En eso tienen razón las militantes “de género”. Los partidos siguen proponiendo menos candidatas que candidatos, la gente sigue eligiendo más hombres que mujeres como líderes sindicales, y, ciertamente, el Parlamento no vota algunos proyectos de ley que intentan privilegiar a las mujeres.
¿Por qué el discurso “de género” no se discute, si se lo desaprueba en los hechos?
Todos percibimos la inequidad. Algunas personas opinan que es natural o conveniente, pero la mayoría apoyamos la igualdad de posibilidades de las personas para desarrollar sus vidas. Lo vemos deseable y justo, además de ser un proyecto que nuestra cultura intenta construir con esfuerzo desde hace siglos.
¿Por qué, entonces, tanta renuencia y a la vez tanto silencio, o tanto apoyo “de la boca para afuera” a los proyectos y el discurso feminista?
Tal vez se relacione con algunos problemas a los que ese discurso y esos proyectos –en su estado actual– no logran dar respuesta.

DUDAS. La primera duda es si las mujeres se benefician de que algunas mujeres ejerzan poder en “un sistema pensado con criterios y sensibilidad masculinos”. Hay teóricas del feminismo que lo niegan, afirmando que eso legitima un sistema injusto.
Segundo problema: si las diferencias de género son ante todo culturales, el sistema patriarcal –ahora en crisis– al diferenciar los papeles de hombres y mujeres fue también muy duro con los hombres, asignándoles la competencia, la agresividad, la exigencia de ser proveedores y la obligación de reprimir sus sentimientos y temores. Sin embargo, el daño que causa al hombre la mentalidad patriarcal no es estudiado y está ausente del discurso “de género”. ¿Por qué?
Otro problema es el carácter autoritario del concepto “géneros”. Si el género es una construcción social que no se corresponde exactamente con el sexo, ¿qué nos autoriza a pensar que hay sólo dos? De hecho, como sostiene Javier Aguado Abad (“Renta básica y patriarcado”), muchas personas se sienten incómodas en el papel que les reservan los dos géneros dominantes. ¿Qué ocurriría con ellas en un mundo pensado y legislado para esos dos géneros?
Un cuarto problema es la relación con otras formas de opresión o exclusión, la pobreza, la explotación económica, las relaciones de clase, la discriminación por edad o por raza. Las luchas de género están atravesadas por esas contradicciones. Hay mujeres privilegiadas y las hay oprimidas. Sin embargo, eso no suele reflejarse en el discurso feminista. Por otra parte, pocas causas cuentan con los recursos materiales y espacios que se destinan en el mundo a “género” y “mujer”. ¿En qué medida esa centralidad no es funcional al sistema económico, al invisibilizar otras opresiones y reivindicaciones que podrían chocar más directamente con él?
No puedo profundizar aquí en esos aspectos. Voy a concentrarme en una discrepancia con Cotidiano Mujer: la reivindicación de la “cuota política” en Uruguay y su relación con la democracia.

¿TIRAR AL NIÑO JUNTO CON EL AGUA? El crecimiento del poder social femenino es un proceso irreversible. Lo que empezó tímidamente hace un siglo, con la lucha por el sufragio, se volvió imparable por el peso de las mujeres en la economía, como productoras, consumidoras y empresarias, por su mejor educación y su predominio en la matrícula universitaria (como afirma Adriana Marrero) y, por consiguiente, su acceso a puestos de decisión. La mayoría de los jueces, médicos, educadores y estudiantes universitarios son ya mujeres. ¿Cuánto va a tardar eso en convertirse en poder real? Obviamente, muy poco.
La cuestión, entonces, no es si las mujeres van a igualar o superar en oportunidades a los hombres, sino cómo van a hacerlo. ¿Lo harán fortaleciendo la lógica democrática, o apartándose de ella?
La historia de la modernidad occidental está marcada por el desarrollo de la idea de igualdad. Un proceso inconcluso, por el que han ido adquiriendo estatus humano y derechos políticos sectores sociales excluidos: esclavos, obreros, pobres, indios, negros, homosexuales, jóvenes y –claro– mujeres.
La expresión política de la igualdad es la democracia. Por eso la modernidad occidental puede ser leída también como un largo proceso de democratización. Llevó siglos superar la idea de que la participación política debía estar reservada a los nobles, a los ricos, a los cultos, a los hombres, a cierto origen racial. La lógica democrática, por la que los derechos y la voluntad de cada persona valen formalmente igual que los de cualquier otra, no se construyó en un día. Es fruto de una larga lucha contra el sistema feudal y sus estatutos de privilegio, contra el absolutismo y contra las modernas formas de autoritarismo.
Es cierto que hablamos de una igualdad formal, que no asegura el equitativo ejercicio del poder. Pero esa igualdad formal ha sido herramienta para conquistas sustanciales. Por eso los movimientos emancipatorios (pueblo llano, sindicatos obreros, razas discriminadas, opiniones minoritarias, mujeres sufragistas, etcétera) han luchado históricamente contra los estatutos de privilegio, reivindicando la igualdad y la decisión democrática. Olvidarlo es peligroso. Basta pensar en los militares que defienden un estatuto de impunidad aplicable sólo a ellos.
Si la “acción positiva” consistiera en capacitar a las mujeres para la acción política y en aplicar políticas sociales que les facilitaran actuar, estaría muy bien. Otra cosa es modificar el sistema político para lograr un resultado artificial, al que no se llega por procedimientos democráticos.
La “cuotificación” introduce en el sistema político una lógica contrapuesta a la lógica democrática. Reservar cargos para personas de cierto sexo es reintroducir un estatuto de privilegio. Queriendo superar injusticias de hecho, se recrea y se mete por la ventana una injusticia de derecho. Algo así como tirar al niño –o niña– junto con el agua sucia del baño.
Es cierto que las mujeres están subrepresentadas en el Parlamento. También lo están los afrodescendientes, los discapacitados, los homosexuales “asumidos”, las personas que ganan un salario mínimo, los fundamentalistas católicos, los desocupados, los menores de 30 años, los mayores de 80, los testigos de Jehová, los indios, los judíos ortodoxos, los “planchas” y los que descreen en la democracia representativa.
Si el Parlamento debiera asegurar una cuota a cada categoría social que se considere discriminada, la lógica democrática dejaría de existir. Sería sustituida por una lógica estamentaria. El desafío es, justamente, distribuir el poder con más equidad por vías cada vez más democráticas.

MUJERES. Cabe preguntarse si las mujeres realmente quieren ser representadas por parlamentarias mujeres. Si es así, ¿por qué no surge un partido que postule candidatas mujeres? Y si no es así, ¿a quién beneficia la cuota, salvo a algunas militantes que tendrían más chances de acceder a un cargo?
¿Es legítimo romper la lógica democrática exigiendo un estatuto especial, aunque sea por algo que se cree justo? ¿Hacen bien las mujeres activistas en “despegarse” de la tradición igualitaria de los movimientos emancipatorios? ¿Qué hacemos si otras minorías reclaman sus propias cuotas? ¿Las normas electorales deben condicionar la libertad del elector? ¿Existe algún criterio de justicia objetivo, superior a la voluntad mayoritaria, que pueda imponerse de antemano a esa voluntad? ¿Quién determina ese criterio y cómo lo aplica para adjudicar cuotas? ¿Qué impide que mañana otros estamentos invoquen ese apartamiento de la lógica democrática como antecedente para reclamar o conservar privilegios?

(Esta nota responde a una anterior, publicada en la edición del viernes 18 bajo el título de “Sobre ‘género y democracia’” y que aludía a un artículo de Hoenir Sarthou de la semana anterior.)

Brecha, 2 de mayo

viernes, 9 de noviembre de 2007

Suecia encabeza ranking mundial de igualdad de género


Uruguay ocupa el puesto 78 y Yemen es el peor calificado

La mayor igualdad entre hombres y mujeres se da en los países nórdicos, mientras que la menor se produce en las naciones árabes, según el Índice de Diferencias de Sexo del Foro Económico Mundial (FEM), presentado ayer en Nueva York.

La lista de los 10 países con mayor igualdad de género la encabeza Suecia, seguido de Noruega, Finlandia e Islandia, repitiendo los índices del año pasado. Suecia ha logrado que ambos sexos estén en pie de igualdad por encima del 80%, mientras que en Yemen -el peor del ranking- sólo representa al 45% de la población.

Uruguay se encuentra en el puesto 78 a nivel mundial (a mitad de tabla), pero en el lugar 14 en el concierto latinoamericano. En ese contexto, el país latinoamericano mejor ubicado en el ranking general es Cuba, que está en el puesto 22.

VARIABLES. El FEM recurre a este indicador para comparar la igualdad entre hombres y mujeres en términos de oportunidad económica, de poder político, acceso a la educación y la sanidad sobre la población de 128 países, lo que equivale a un 90% de toda la población mundial.

En materia de participación económica, se analiza la diferencia de salarios y el acceso a empleos que exigen alta preparación, mientras que en el plano político se considera la representación de hombres y mujeres en la toma de decisiones de gobierno.

Por otra parte, en el área educativa se mide el acceso a la educación básica y superior; y en sanidad se toma en cuenta la expectativa de vida en cada uno de esos países.

En el otro extremo, ocupando los puestos más bajos, donde las brechas entre hombres y mujeres son más grandes, están Pakistán (126), Chad (127) y en el último lugar Yemen.

Klaus Schwab, fundador y presidente del Foro Económico Mundial, fue contundente respecto a los resultados: "Mientras los líderes políticos y empresariales buscan la manera de limitar la escasez de talento, es cada vez más urgente minimizar la brecha entre géneros y aprovechar los talentos de los hombres y las mujeres".

Fuente: El País, 9 de noviembre

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