
Acusan a Uruguay de entorpecer el diálogo. La tensión por Botnia
Dura reacción de la Cancillería.
El camino hacia un acuerdo bilateral por la instalación de Botnia en la margen oriental del río Uruguay, previsto para anunciarse el mes próximo en la Cumbre Iberoamericana, en Chile, será más sinuoso de lo previsto.
En un gesto que recrudece la discusión, el gobierno de Néstor Kirchner manifestó ayer, por medio de la Cancillería, que la administración de Tabaré Vázquez ha adoptado en los últimos días “actitudes en procura de entorpecer la facilitación del diálogo”, encabezada por la corona española.
“La Argentina advierte que Uruguay entorpece con falsas afirmaciones el trabajo de la facilitación [de España]”, dijeron voceros del Ministerio de Relaciones Exteriores, que conduce Jorge Taiana.
Esta dura reacción respondió al malestar que provocaron las declaraciones del gobierno uruguayo sobre la posibilidad de que la pastera quede habilitada para producir en menos de un mes, antes de la reunión en Chile.
Ocurre que las gestiones encabezadas por el facilitador, Juan Antonio Yáñez Barnuevo, para que ambos países suscriban un "protocolo verde" de cooperación ambiental están supeditadas a que la planta no entre en funcionamiento hasta mediados de noviembre.
La intención de las partes, tal como fue conversada durante la cumbre de Nueva York, hace dos semanas, es llegar a un entendimiento que pueda ser anunciado por Juan Carlos de Borbón en Chile.
La Cancilllería advirtió además que rechaza de plano las posibilidades de modificar como parte de un eventual acuerdo bilateral el estatuto del río Uruguay y el funcionamiento de la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU), tal como lo sugirió anteayer el líder de la oposición uruguaya, el senador Jorge Larrañaga, tras reunirse con Vázquez.
"La Argentina advierte que Uruguay entorpece con falsas afirmaciones el trabajo de la facilitación. La Argentina rechazó y rechaza cualquier negociación sobre un nuevo estatuto o una modificación del vigente", dijeron fuentes de la Cancillería.
"La CARU no funciona por falta de voluntad política del Uruguay. Para la Argentina, Uruguay no cumplió con su compromiso allí al autorizar unilateralmente la instalación de plantas de celulosa", agregaron.
"Provocación"
También se refutó enérgicamente el anuncio uruguayo de que la habilitación de operaciones a Botnia podría darse dentro de un mes. "Para nosotros es una provocación que pone en riesgo la facilitación del rey de España ¿Con qué tipo de entendimiento podríamos llegar a la cumbre Iberoamericana con la planta funcionando?", sostuvo un funcionario de la Cancillería.
El propio gobierno uruguayo relativizó lo que había dicho anteayer: el ministro de Ambiente, Mariano Arana, aseguró ayer que no existe una fecha precisa de inicio de producción de la pastera. Arana dijo que la autorización carece de plazos.
Fuente: De la Redacción de LA NACION , 5 de octubre
No hay comentarios:
Publicar un comentario